Darío Patiño: Tuve carta por no poner apellido a un tomate

‘Tuve carta por no poner apellido a un tomate’
‘Tuve carta por no poner apellido a un tomate’
QUITO. Tras diez años al frente del noticiario de Caracol, en Colombia, el periodista Darío Patiño llegó a Ecuador hace tres años. Su ciclo terminó el pasado viernes. Carlos Granja Medranda
16 de Agosto, 2015
16 Ago 2015

Luego de tres años como director de Noticias de Ecuavisa, el periodista colombiano Darío Patiño regresa a su país. En sus planes están la academia y las asesorías; en su memoria, una Ley de Comunicación que amenaza al periodismo y un sistema político que ubica a la prensa en un campo incierto.

Llegó a Quito en el 2012. ¿Cómo asumió el reto de dirigir un noticiario?
Empecé conociendo las sabatinas y vi cómo el presidente insultaba a los periodistas y a los medios. De entrada llegué a formar parte de un gremio bautizado por el gobierno como ‘prensa corrupta’. Era algo que lo impactaba. También me correspondió ver que el presidente (Rafael Correa) ordene a sus ministros y funcionarios no atender a los medios independientes. Era empezar a trabajar sin fuentes oficiales. Cuando se cerraron las fuentes, transmití dos consignas. Una era que si se nos cierra un ministerio, buscáramos la manera en ¡que se nos abra el mundo! Y la otra: vamos por otras historias, a desoficializar la agenda informativa.

¿Por qué tan impactado? Colombia registra episodios más violentos, incluso asesinato de periodistas.
Yo no llegaba de un paraíso; eso está claro. Pero hay diferencias: en Colombia quienes te amenazan, te persiguen y hasta te matan son los delincuentes, los actores armados, los corruptos, la mafia. Lo que sorprende aquí es verse insultado y categorizado por el Gobierno, por las autoridades.

Y en el 2013 llegó la Ley de Comunicación...
La ley está escrita, por ejemplo, para que no haya periodismo de investigación con fines de denuncia. De entrada, el linchamiento mediático lo impide. También el periodismo de controversia está amenazado con el derecho a la réplica, que quedó mal escrito, infinito y sin límites. Es un periodismo de afirmación, réplica, contrarréplica, contrarréplica de la réplica de la réplica... Ya se lo vive en los programas de las mañanas. Sorprendentemente, el exministro Richard Espinosa, en una audiencia de diario La Hora, dijo: ‘Si llegamos a que los periódicos tengan más réplicas y rectificaciones que noticias, bienvenida sea la Ley de Comunicación’. Eso es preocupante.

¿Alguna vez lo amenazaron o presionaron en Ecuador?
El insulto telefónico más agresivo de toda mi vida lo recibí de un funcionario del Ministerio del Interior. Ahí me di cuenta de lo difícil de entablar canales de diálogo. Y he tenido unas 3 o 4 cartas de réplicas y rectificaciones por semana. La mayoría, de despachos públicos y sobre temas insignificantes. Una: no haberle puesto el apellido a un tomate. Porque no puse tomate riñón de invernadero. Exigían una rectificación e hicimos una aclaración. Volvieron a escribir diciendo que no era suficiente.

¿Qué lección le queda?
La de construir una agenda periodística propia cuando parecen cerrarse todas las puertas y tienes a gente descalificando tu trabajo. Asimismo, la importancia que tiene la libertad de expresión. A veces, no se la valora hasta que se la empieza a perder. La libertad de expresión no es la que te otorga un gobierno, es un derecho fundamental que debemos ejercer con responsabilidad.

¿Y la autocrítica?
Hay que saber por qué se llegó a esta situación, hay que revisar qué fue la prensa antes y qué errores se cometieron. (Pero) lo que deben preguntarse es qué va a pasar después, si esto cambia de rumbo. ¿Qué pasará con el periodismo que ha trabajado al servicio de un gobierno durante tantos años, como empleados, y qué, con aquel que tuvo que trabajar en contra? ¿Va a ser un periodismo con resentimiento? Los medios van a quedar muy golpeados económicamente. ¿Qué pasará con los medios que, por circunstancias económicas, disminuyan la inversión, la innovación, la capacitación de su gente, como ocurre y seguirá ocurriendo en los próximos meses? No lo sé. Por el momento, veo que esto va a quedar fraccionado. (I)

Cuando se cerraron las fuentes, transmití dos consignas. Una: si se nos cierra un ministerio, ¡que se nos abra el mundo! Y la otra: vamos por otras historias, a desoficializar la agenda informativa”.
Darío Patiño,
Periodista

Darío Patiño: Tuve carta por no poner apellido a un tomate
Política
2015-08-29T18:17:28-05:00
Luego de tres años como director de Noticias de Ecuavisa, el periodista colombiano regresa a su país.
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