Hace cuatro años Ángel Zavala, ingeniero ambiental de 35 años, dio un vuelco a su vida y cambió la bohemia y las fiestas por el voluntariado animalista, ahora se dedica a rescatar de las calles y cuidar a decenas de perros y gatos que están en el refugio de la Fundación Amigos, de los Animales (FADA).











