Doce escuelas de comunidades indígenas, creadas con gestión de padres que buscaron dar una educación intercultural bilingüe a sus hijos, en los últimos tres años han sido cerradas en Imbabura, dijo Manuel Rivadeneira, coordinador zonal de educación del norte del país.

Expresó que esas fusiones se deben al bajo número de alumnos que tenían y al reordenamiento de la oferta educativa para dar un mejor servicio.

En Cotacachi se cerraron planteles alrededor de la Unidad del Milenio Sumak Yachana Wasi porque, argumenta, carecían de servicios tecnológicos como los de esa entidad.

En San Pablo del Lago, Otavalo, se creó la unidad educativa Leopoldo Chávez, con 2.700 alumnos, la cual absorbió los de diversas escuelas.

Un pequeño de 10 años de la comuna Araque dijo que antes caminaba cinco minutos para ir a su plantel y ahora lo hace en media hora. Rivadeneira explicó que estos planteles se absorbieron por la baja cantidad de alumnos, pero en Imbabura aún hay escuelas unidocentes con mínimo de 15 alumnos en comunas de difícil acceso.