A Alfredo Temístocles Muquinche Zumbana, de 70 años, la voz se le entrecorta. Existe un fulgor en sus ojos cuando recuerda que a los doce años sintió afinidad por aprender a tocar el arpa. Así como lo hacían su abuelo, Francisco Muquinche, y también su padre César, quien a sus 94 años todavía interpreta diversas melodías del pentagrama nacional con este instrumento de 38 cuerdas.











