Hay viajes que comienzan como un deseo persistente: ver a tu artista favorito en su propia tierra. Para miles de visitantes, ese impulso tiene una dirección clara: el coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot. El boleto no es un complemento del itinerario; es el motivo que activa la reserva áerea, la búsqueda del hotel y la decisión de quedarse un día más en la isla.
El Choli celebró 20 años en 2024 convertido en uno de los recintos más activos del circuito internacional y con un reconocimiento que respaldó su alcance: la revista Billboard lo ubicó en la posición 7 en asistencia global entre las mejores arenas del mundo.
“Ese reconocimiento es la culminación de 20 años de trabajo, de esfuerzo, no es solo un edificio moderno y bien mantenido. En años anteriores recibimos reconocimientos similares, porque la gente que da servicio al millón de personas que entra cada año trabaja con pasión”, dice Jorge L. Pérez, CEO de Discover Puerto Rico, organización oficial de promoción y mercadeo turístico de la isla.
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Esta distinción confirma lo que ya se percibe en las temporadas alta y baja: la programación del coliseo –ubicado en el barrio Milla de Oro de San Juan– incide en la dinámica turística del país.
Efecto Bad Bunny
No Me Quiero Ir De Aquí, las 31 residencias que se desarrollaron entre julio y septiembre de 2025, ampliaron ese fenómeno. Según indica Pérez, el año anterior, por este espectáculo, Puerto Rico recibió la visita de turistas provenientes de 109 países.
“El coliseo fue un facilitador para que la visión de Benito y de su equipo de trabajo se pudiera dar. Su equipo me habló de este proyecto dos años antes, se tomaron un mes completo en hacer el montaje de este evento tan histórico para Puerto Rico, como instalación, coliseo y como destino turístico”, agrega.
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A partir de esta experiencia, el experto expone que arribaron más de 300.000 personas por el espectáculo o en actividades relacionadas con este. “Más que un show de entretenimiento fue un ejercicio muy estratégico de seleccionar los meses de temporada baja –en ocupación hotelera–, ellos diseñaron esta residencia en esos meses para beneficiar a los pequeños, medianos y grandes comerciantes”, manifiesta.
El impacto estimado, asegura, se situó entre 500 y 700 millones de dólares. Luego de las residencias de Benito Antonio Martínez Ocasio, la curva no descendió. La exposición internacional amplió el alcance de la instalación y sostuvo el flujo de visitantes. Estos datos permitieron identificar nuevos mercados emisores que antes no figuraban con la misma intensidad en la agenda de espectáculos.
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Visitantes de Colombia, México, España y Reino Unido forman parte del público que hoy viaja a Puerto Rico, motivado por la cartelera del coliseo. “Hemos rediseñado el plan estratégico y tenemos una campaña nueva enfocada en lo que percibimos durante la residencia, el viajero buscaba experiencias únicas. Así que nuestra nueva campaña se llama ‘Awaken your senses’ (‘Despierta tus sentidos’)”, menciona Pérez.
Los estudios del perfil del público arrojaron un dato revelador: el 60 % de los visitantes vinculados a los grandes espectáculos son mujeres. Eso incide en la oferta turística, ampliando la forma en que Puerto Rico diseña y proyecta su narrativa de destino.
Su historia
Con capacidad para 18.500 personas, fue el exgobernador de Puerto Rico Pedro Roselló quien impulsó la construcción de un coliseo de escala mundial (abrió en 2004) y centro de convenciones (2005).
Su nombre es un homenaje al productor y comediante José Miguel Agrelot, anfitrión del programa El show del mediodía. “Él tenía varios personajes y uno de ellos era Don Cholito, un personaje de pueblo y muy querido.
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Los productores Rafa Muñiz y Pepe Dueño fueron responsables del primer concierto que se dio en el lugar. Ellos mezclan coliseo con cholito y dicen: ‘No se pierdan el primer concierto en el Choliseo’. De ahí queda bautizado”. (I)





