(At Home)

El verano pasado, la aplicación de redes sociales Clubhouse tenía unos pocos miles de usuarios, en su mayoría trabajadores del sector tecnológico y capitalistas de riesgo de Silicon Valley que querían establecer conexiones entre ellos durante la pandemia. En la actualidad, cuenta con millones de usuarios, tiene una valuación cercana a 1000 millones de dólares y produce un montón de alboroto. Hace poco, Elon Musk de Tesla y Mark Zuckerberg de Facebook aparecieron en Clubhouse, lo que produjo tal revuelo que la plataforma casi colapsa.

No obstante, sigue siendo un club pequeño, por decirlo de alguna manera, sobre todo si se le compara con Facebook, Twitter e Instagram. Si has oído de ella, y quieres saber por qué hay tanto alboroto, te presentamos este manual básico.

P: ¿Qué es?

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R: Una aplicación de redes sociales que permite que la gente se reúna en salas de chats de audio para hablar sobre varios temas, como deportes, bienestar, arte o por qué el bitcóin se está acercando a los 87.000 dólares de valor. Las salas suelen estar divididas en dos grupos: los que hablan y los que escuchan (los participantes pueden ver una lista de todas las personas que están en una conversación, y a veces llegan a ser miles). A diferencia de Twitter, Clubhouse es una plataforma jerárquica cerrada: un moderador supervisa las conversaciones y tiene la capacidad de meter a alguien o expulsar a los indisciplinados. Además de los temas en que se ordenan los “clubes”, dos o más usuarios se pueden unir para crear su propia sala de chat.

La primavera pasada, dos veteranos de la industria, Paul Davison y Rohan Seth, lanzaron la aplicación. Su prototipo de una aplicación para pódcast se parecía demasiado a la transmisión de un programa, así que agregaron la función que les permite a los usuarios unirse a la conversación. Clubhouse ha sido comparada de diversas maneras con un pódcast en el que participa la audiencia, con la versión 2021 de Instant Messenger de AOL y con una antigua línea telefónica compartida.

Centrarse en el audio, en vez del texto, las fotos o los videos, es un diferenciador y parte del atractivo. Delia Cai, del boletín Deez Links, escribió sobre su experiencia en la aplicación: “Se sintió espontánea con poco compromiso, y por fortuna no involucró el encendido de ninguna cámara”.

P: ¿Quién participa?

R: Como lo sugiere su nombre, Clubhouse se basa en la exclusividad: te debe invitar un usuario existente. Entre los primeros miembros del club estaban capitalistas de riesgo de Silicon Valley (Marc Andreessen y Ben Horowitz, algunos de los primeros inversionistas en la aplicación), emprendedores expertos en servicios web (Mark Cuban, Tim Ferriss), una pizca de artistas e influentes culturales (Tiffany Haddish, Drake, Virgil Abloh) y gente que de vez en cuando es considerada famosa (Vanilla Ice, Roger Stone).

Clubhouse ha recibido críticas por tener la vibra de un ambiente de complicidad masculina y dominado por hombres (aunque también hay bastantes mujeres en la plataforma). Su intercambio abierto de información también la ha vuelto popular entre los usuarios de países con gobierno represivos. Este mes, China bloqueó Clubhouse. En este momento, la aplicación, la cual sigue en etapa beta, da la extraña (y probablemente fugaz) sensación de ser un mundo pequeño. Sigue siendo una sorpresa cuando te topas con alguien que conoces o cuando el senador Tim Kaine se aparece en una sala de chat, por ejemplo.

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P: ¿Qué pasa en ella?

R: Clubhouse a veces puede reflejar la incesante atención que Silicon Valley le pone a la optimización personal. Crear redes de contactos, entrenar con pesas, jubilarse antes de tiempo, convencer a los inversionistas y bitcóin, bitcóin, bitcóin… la cultura del apremio es real y está presente. Sin embargo, también hay un inmenso escenario teatral con obras montadas, así como una escena de gente que busca citas. Además, las conversaciones a menudo tienen un formato libre, divagan y son improvisadas. Esta cualidad tosca es parte del encanto.

Una noche reciente, entre semana, la comediante Alexis Gay fue presentadora de un programa de debates llamado “Housin’ Around”; hubo un evento para promover ideas de empresas emergentes a inversionistas; una conversación fue titulada “La formación de espacios creativos para la gente negra en el mundo de la moda”; y se celebró un karaoke en Clubhouse, entre otras conversaciones. Han comenzado a surgir programas diarios y semanales a partir de un formato sin estructura, como “The Cotton Club”, una zona para relajarse a altas horas de la noche en la que el músico Bomani X es anfitrión, y “Good Time”, una recapitulación diaria de las noticias del sector tecnológico que inicia a las diez de la noche, hora del Pacífico. Pasar de sala en sala es sencillo y buena parte de la diversión.

P: ¿Cómo puedo recibir una invitación?

R: En la actualidad, Clubhouse está solo disponible en iOS. A su vez, cada una de las personas invitadas recibe invitaciones para regalar (a los usuarios que son activos en la plataforma les otorgan más invitaciones). Así que, busca a un amigo o colega que ya esté en la aplicación. Si eso no te funciona, tal vez puedas comprar tu entrada: las invitaciones van desde 30 hasta 20.000 dólares en eBay (pero debes estar consciente de que Clubhouse no cuenta con algunos de los filtros de seguridad de otras plataformas). O puedes esperar: el sitio web de Clubhouse insinúa que la aplicación se abrirá a una audiencia más grande, o a todo el mundo, en algún momento. (I)