Un trabajador de la industria siderúrgica en Logroño (España) fue despedido de forma procedente tras negarse de manera reiterada a tomar el descanso obligatorio de 15 minutos durante su jornada laboral, según una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR).
El fallo judicial establece que el empleado, con más de 20 años de antigüedad en la empresa, incumplió los acuerdos laborales vigentes y los horarios establecidos al decidir unilateralmente no respetar la pausa obligatoria, lo que derivó en reiteradas faltas disciplinarias y, finalmente, en su despido, informa el medio La Verdad.
El portal español detalla que el origen del conflicto se remonta a 2008, cuando, en el contexto de la crisis económica, la empresa y los representantes de los trabajadores acordaron dejar de computar el denominado “tiempo del bocadillo” como tiempo efectivo de trabajo. A partir de entonces, los turnos pasaron a ser de 8 horas y 15 minutos, estableciendo un descanso de 15 minutos de carácter imperativo y no remunerado.
Publicidad
En 2019, el trabajador solicitó una reducción de jornada para el cuidado de su hijo, pasando a cumplir un horario fijo de mañanas de siete horas. Tras reincorporarse a su jornada ordinaria en septiembre de 2023, manifestó su disconformidad con la obligación de recuperar los 15 minutos de descanso y anunció que, desde octubre, reduciría su jornada diaria sin respetar dicha pausa. Además, expresó su intención de reclamar el tiempo del bocadillo trabajado y no remunerado en años anteriores.
La empresa respondió que el descanso no computa como tiempo de trabajo en virtud del acuerdo de 2008, el cual se había aplicado de forma continuada y ratificado anualmente en los calendarios laborales. También le recordó que, en jornadas continuas superiores a seis horas, el descanso es obligatorio por motivos de prevención de riesgos laborales.
Pese a los avisos y sanciones, a partir del 25 de octubre el trabajador comenzó a acortar su jornada para evitar la pausa obligatoria. Ante la reiteración de esta conducta, la empresa procedió a su despido disciplinario.
Publicidad
El trabajador impugnó el despido, pero el TSJR rechazó su demanda y confirmó la legalidad del cese, al recordar que el descanso es obligatorio y su incumplimiento puede acarrear sanciones para la empresa. (I)
























