Aromatizar la casa y mantener un aroma agradable durante todo el día es más simple de lo que parece. Un truco natural y económico permite lograr un perfume similar al de los hoteles de lujo usando un ingrediente común de la cocina: la hoja de laurel.

Este método aprovecha el aroma fresco y herbal del laurel mediante un electrodoméstico que se usa con frecuencia. El secreto consiste en colocar entre cinco y seis hojas de laurel fresco, cortadas en trozos pequeños, dentro de la bolsa de la aspiradora. Al encenderla, el aire que expulsa distribuye el aroma por los distintos ambientes, ayudando a neutralizar los malos olores.

Para que el efecto sea óptimo, se recomienda verificar previamente que el filtro y la bolsa de la aspiradora estén limpios y secos. Esto evita la acumulación de humedad o residuos que podrían generar olores desagradables y asegura que el perfume del laurel se disperse de forma uniforme.

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Además de aromatizar, el laurel aporta otros beneficios en el hogar. Su fragancia natural actúa como repelente, ayudando a mantener alejados insectos y polillas cuando se colocan algunas hojas en armarios, cajones, alacenas o gabinetes de cocina.

Como complemento, también se puede usar una mezcla de sal marina gruesa y vinagre en pequeños recipientes ubicados en distintos espacios de la casa. Junto con hojas de laurel, esta combinación refuerza el control de olores e insectos de manera natural y sin productos químicos. (I)