Una de las conferencias que se desarrollaron en la VII edición de la Feria Internacional del Libro Guayaquil es mi destino para leer y crecer fue bajo la temática “Fuerza y presencia del periodismo digital”, un espacio en el que se discutieron varios temas que tienen que ver con la actualidad en la que se desempeña la labor de los periodistas a nivel mundial.

Los exponentes fueron los comunicadores ecuatorianos Isabela Ponce, cofundadora y directora editorial de GK, quien escribe sobre derechos de las niñas y de las mujeres, minorías y medioambiente, y ha recibido premios por sus historias publicadas en internet; Juan Manuel Yépez, editor regional del medio digital Primicias, quien también ha trabajado en varios medios de comunicación del país. Y los argentinos Hinde Pomeraniec, escritora y periodista, que ha publicado varios libros, ha sido directora editorial del Grupo Norma, en 2017 fue reconocida con el Premio Konex de Platino como la mejor periodista literaria de la década en Argentina, es editora de cultura del portal de noticias Infobae y también ha ejercido su profesion en radio y televisión; y Eliezer Budasoff, quien ocupó el cargo de editor de las revistas Etiqueta Negra y Etiqueta Verde, sus crónicas y reportajes han sido publicados en otros medios, como Gatopardo (México), Anfibia (Argentina), Internazionale (Italia) y Courrier International (Francia) y ha trabajado en radio y televisión.

Isabela Ponce, periodista guayaquileña. Foto: cortesía

La presentación la hizo Yépez. Introdujo el tema bajo las premisas de lo que está ocurriendo ahora con las noticias en cuanto a la velocidad, su instantaneidad, cómo organizarlas, cómo conseguirlas, cómo no caer en la información falsa. “Cómo elaborar piezas periodísticas que sean atractivas, pero a su vez tengan la profundidad que tiene el periodismo. El periodismo es una de las profesiones más demandantes”, dijo.

Yépez destacó que la hora de cierre en los medios tradicionales se acabó. “Ahora en las plataformas digitales los cierres son a cada hora”. Inmediatamente intervino Pomeraniec. Ella recordó brevemente cómo fue su cambio del periodismo impreso al digital. “Formaba parte de un pequeño equipo que tomaba las decisión de qué material en el papel iba al digital, todo lo contrario de lo que ocurre ahora. Nos convertimos en una especie de mesa de montaje en la que estamos permanentemente buscando fuentes de lo que sale en la redes sociales, pero que no son noticias, sino que somos nosotros —los periodistas— que las convertimos en eso, las legitimamos. Siempre tenemos en cuenta cuál es la audiencia, porque cada medio es bien diferente”.

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Hinde Pomeraniec, quien actualmente escribe sobre periodismo cultural en Infobae, un medio que tiene una versión para Argentina, también tiene otra para lectores del resto de América. “Cuando hablo con la gente que está en Colombia o en México les pido que los temas culturales no sean cerrados solo para sus países. Porque hay casos, por ejemplo, lo que sucede con los escritores colombianos en la Feria del Libro de Madrid. Ese un tema que no solo pasa en Colombia, porque esos autores se leen en todos lados”.

Eliezer Budasoff, periodista argentino. Foto: elpais.com

El periodismo digital ha permitido que las noticias lleguen de forma inmediata. “Esto es lo bueno de la digitalización; pero ¿cuánto de lo que nos llega en redes tiene valor?, eso que llamamos valor noticiable, ¿cuánto de esto tiene valor como noticia?”, destacó la argentina, quien cuestionó también lo que se conoce como periodismo amarillo o periodismo más barato, algo que “finalmente terminó ganando la apuesta”. “Cómo hacer para convivir con el rigor y la calidad de información verdadera con todo ese universo de periodismo muchísimo más agresivo en un momento en que el periodismo viene perdiendo la batalla de la calidad. Eso es lo que más me preocupa”.

Yépez dijo que eso también tiene que ver con la superficialidad, porque, debido a cierta tendencia que dice que la culpable es la instantaneidad o la rapidez de publicar una noticia, provoca que “la información no se profundiza”.

Isabela Ponce observó que es posible hacer un periodismo digital más pausado, más profundo. “No podemos generalizar al periodismo digital como si fuese una categroría de calidad, porque es un formato. Tiene que ver con las audiencias y del tipo de periodismo que se puede hacer. Lo que pasó con el periodismo digital es que empezaron a salir medios menos generalistas. Entonces es allí donde están esas apuestas, donde sí hay más tiempo, no hay límite de formato, hay hipertextualidad. Hay un montón de oportunidades”.

Ponce habló sobre su paso por el periodismo tradicional y el salto que dio a un medio nativo digital. Una ventaja, dijo, es que “desde el inicio uno crea propuestas pensando en lo digital y no hay esa ansiedad de la transformación. Qué ponemos en la web, anda a una cobertura, pon la notita para la web. Esa situación ya no ocurre en los medios digitales”.

Hinde Pomeraniec, escritora y periodista argentina. Foto: eternacadencia.com.ar

No es fácil, dijo Ponce. “Es ese trabajo de curadoría, que por la tecnología se ha visto, no sé si como amenazada, pero sí hay muchas dudas de qué hago, adónde voy, cómo sigo. Pero allí está el reto. Uno se puede reinventar, porque si te dejas llevar solo por un tuit, lo que vas a publicar son puros escándalos”.

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Fue el turno de Eliezer Budasoff. Entre otros temas, el periodista habló sobre cómo debe gestionarse el contenido en las plataformas digitales a partir de lo impreso. “Hay gente que se lamenta un poco por la virtual muerte del papel como medio de contacto con el lector. No soy un nostálgico de eso. Lo que sí me parece un poco complicado es encontrar el equilibrio entre lo uno y lo otro. En realidad nosotros estamos lidiando también con un gran problema gerencial de los medios. Los grandes medios tradicionales no supieron cómo reaccionar a la irrupción del periodismo digital y de alguna manera hipotecaron a sus lectores más fieles, que los compraban porque les ofrecían noticias bien escritas, porque les ofrecían una visión realizada del mundo, por irse en busca de un número que, al día de hoy, 20 años después, aún no saben para qué sirven esos números”.

Para Budasoff, fueron aquellos que querían hacer un periodismo mucho más ambicioso quienes permitieron la aparición de nuevos medios. Se debió a que “ya no tenían espacio en los medios tradicionales”.

El periodismo como negocio

Los exponentes diferenciaron que no es lo mismo el lector digital que el del impreso. Pomeraniec hizo hincapié en que ella no siente nostalgia por el papel, sino que más bien “es una nostalgia por la calidad del periodismo. Hay que diferenciar entre lo que es una audiencia y quiénes son los verdaderos lectores”. Esto tiene que ver con la jerarquización de lo que se pone en la portada como noticia importante en el impreso y lo que se destaca en el sitio web de un medio. “Lo que se hace en el home es otra cosa. Es un nivel de jerarquización en relación a la búsqueda del clic”.

Budasoff cree que sí existe una nostalgia de los medios tradicionales. “Pero es más bien por un tipo de modelo donde el negocio era el periodismo, donde tu negocio era hacer el mejor periodismo posible para que la gente te eligiera y para que las marcas que iban a anunciar quisieran estar asociadas a tu marca. Ahora tiene que ver con un montón de otras cosas”.