Probablemente las axilas sea la zona del cuerpo al que menos atención se le dé. A menos que presente mal olor, irritación u oscurecimiento. “En la axila tenemos varios órganos y sistemas que componen nuestra axila, están desde el pelo, las cinco capaz de la piel, la capa de grasa, donde vamos a tener las arterias, las venas, los nervios, mientras vamos subiendo vamos a tener las glándulas sudoríparas que son esas que nos van a dar esa sensación de sudor, y los folículos pilosos”, explica la dermatóloga Sharon Rosales.

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El mal olor en las axilas quizás sea la afección más conocida en esta área del cuerpo. Existen algunas recetas caseras para combatir esto, como colocarse ajo o bicarbonato con limón, un completo mito, afirma la especialista. “Esto no va a mejorar la condición de las axilas, pero sí puedes llegar a tener un daño, porque el limón y el bicarbonato son ácidos y con nuestro pH hace una bomba que te va a llegar a dar una irritación muy fuerte”, menciona.

En su lugar recomienda usar una vez al día desodorantes que tengan eritromicina, que va a ayudar en esta condición llamada bromhidrosis. “Mientras sea constantes van a tener una buena respuesta a este tratamiento”.

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Enfermedades en las axilas

Muchas veces el oscurocimiento en las axilas está relacionado con enfermedades metabólicas, como por ejemplo la diabetes. Foto: Shutterstock

La dermatóloga indica que muchas veces el oscurocimiento en las axilas está relacionado con enfermedades metabólicas. “Para mejorar esa condición de oscurecimiento en algunas personas necesitamos tratar su causa metabólica”.

La afección que provoca este tono negruzco se llama acantosis nigricans, y se presenta en los pliegues y arrugas del cuerpo.

La endocrinóloga Ariana Avecillas afirma que “la piel es un órgano que muchas veces grita las enfermedades y aquí es donde primero se pueden manifestar”.

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Ella explica que la acantosis nigricans puede estar asociada a un amplio espectro de enfermedades metabólicas entre las que se encuentra la obesidad, el sobrepeso, el síndrome de ovario poliquístico, hígado graso, la prediabetes, la diabetes y la resistencia a la insulina (la causa de la diabetes tipo 2) que es la que causa este oscurecimiento en los pliegues y que la piel engrose.

“Hay receptores de insulina que se producen de más por el páncreas y eso provoca que estas áreas de fricción o de roses oscurezcan, como zonas como el cuello, las axilas, los nudillos, rodillas, codos, o ingle”, menciona, y acota que se trata de una insulina ineficaz. “lo que hace es estorbar”.

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Una de estas enfermedades se las puede detectar mediante exámenes de glucosa, de hemoglobina, colesterol, triglicéridos, encimas del hígado, o de HOMA-IR.

Una vez diagnosticado la persona debe empezar un tratamiento que tiene que ver con cambios en el estilo de vida. “Ir con un nutricionista, hacer actividad física para disminuir de peso, porque mientras más perímetro abdominal, más resistencia a la insulina”, refiere Avecilla, quien recomienda 150 minutos semanales de ejercicios.

“Una vez que usted trata esta enfermedad metabólica su piel (axilas) va a empezar a blanquear”, acota.

Este tono también pudo haberse provocado tras una agresión en esa región, y en ese caso se trata de una hiperpigmentación posinflamatoria. “Cuando acostumbran a depilarse con cera, retirarse los bellos con pinza y eso va generando una agresión en las axilas como en cualquier otra parte del cuerpo, y nos va dejando esas manchitas oscuras que es una hiperpigmentación posinflamatorio”.

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Inyectar toxina botulínica es uno de los tratamientos para tratar la sudoración en exceso. Foto: Shutterstock

Existen otras enfermedades que se pueden producir en esta zona, la hiperhidrosis es una de ellas. Se trata de una sudoración excesiva en axilas, manos, pies y menor tendencia, en glúteos. “Todos sudamos, eso es normal. Nuestro cuerpo tiene que transpirar, las glándulas tienen que abrirse, y ese calor, esa agua que se concentra y se acumula tiene que salir por algún lado y tiene que salir por las glándulas sudoríparas”, explica Rosales.

“Cuando es una enfermedad necesita de un tratamiento, dependiendo del grado de este sudor excesivo. Hay grados que no se pueden tratar con nada, más que con una cirugía (para extraer las glándulas sudoríparas o desconectar los nervios relacionados con la producción excesiva de sudor). Hay otros que sí se puede hacer la intervención inyectando toxina botulínica”, indica.

La otra enfermedad que menciona es la bromhidrosis que es el olor corporal exagerado o anormal, y no está relacionado a una mal higiene. “Se da en una persona que genéticamente tiene un desorden en las glándulas sudoríparas, y ese acúmulo del agua, del material que vamos expulsando de nuestro cuerpo, y el acúmulo de bacterias, va a ser que nos dé ese mal olor...”.

Aseo correcto

Lo primero que recomienda es que la axilas sean lavadas con jabón. “Como dermatóloga sé que en el resto del cuerpo el jabón nos va a quitar la barrera que nos protege en la piel, pero en esta región se necesita jabón”, dice Rosales y sugiere un jabón que tenga poca cantidad de alcohol y fragancia, porque “esos son los jabones que en realidad van a desinfectar el área”.

Preferiblemente no exfoliar esa zona, y evitar el uso de esponjas. “Frotarnos o fregarnos esa área nos va a generar una hiperpigmentación posinflamatoria. Recordemos que es una zona delicada y muy fina, que cualquier lastimado va a dejar una secuela, y eso se va transformar en una mancha”.

Es importante evitar tener esa área húmeda, por lo que sugiere no emplear cremas hidratantes y el siguiente tip: “Una recomendación que el dermatólogo acostumbra a dar es el uso de talco, y eso va a evitar que sigas transpirando mucho”, menciona.

Recuerda secar muy bien sus axilas luego de cada baño. “Necesita un ambiente seco para que no crezcan bacterias de forma normal”.

¿Qué desodorante usar?: señala que esto siempre va a depender del tipo de piel, y del tipo de paciente. “Siempre voy a recomendar algo que sea hipoalergénico que eso va a evitar el riesgo de que puedas presentar algún tipo de alergia o irritación en esta región”. (I)