La vista es el medio por el cual percibimos nuestro entorno y es esencial para la realización de actividades de la vida diaria. Por eso, el cuidado de la salud visual debe plantearse como una prioridad en este nuevo año, especialmente si existe exposición prolongada a la pantalla de la computadora o si hay antecedentes familiares de enfermedades oculares.

Uno de los pasos más importantes para cuidar de la vista es una visita al oftalmólogo, mínimo dos veces al año, para un control de rutina. Sin embargo, si se presentan molestias visuales, es necesario acudir al médico cuanto antes.

La Dra. Andrea Valarezo, cirujana oftalmóloga especialista en córnea y segmento anterior de la Clínica Andes Visión, explica que los síntomas de un problema ocular pueden ser: sensaciones de picazón y ardor, la necesidad de fruncir el ceño al enfocar la vista, parpadeo constante y dolor de cabeza. En niños, estas complicaciones también se pueden manifestar con un dolor de cabeza intenso, además de tener períodos cortos de atención, girar la cabeza hacia un lado y evitar actividades que requieran ver de cerca.

Al momento de cambiar las lunas de nuestros lentes se debe tomar en cuenta que estas deben tener varias protecciones. Imagen: Pexels

Uno de los principales consejos de la especialista para cuidar de la salud visual, es realizarse chequeos constantes. Muchos de los tratamientos oculares se han postergado debido a la pandemia y se han desatendido los controles oftalmológicos, ocasionando complicaciones en la vista. “Por ejemplo, si una persona usa lentes, sobre todo si es un niño, y sigue retrasando los controles respectivos, puede desarrollar ambliopía u ojo vago que es la incapacidad de una visión normal o sana”, afirma Valarezo.

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Acudir al médico es fundamental en caso de padecer enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial o enfermedades inmunológicas que puedan afectar las estructuras del ojo como la retina o el nervio óptico. Además, los chequeos pueden detectar la presencia de trastornos oculares como el glaucoma, conocido como “el ladrón silencioso de la visión”.

Mantener una buena higiene visual es esencial para prevenir las enfermedades de la vista. Los hábitos de la vida diaria muchas veces contribuyen a formar problemas visuales, como la exposición prolongada a pantallas. Por eso, la especialista recomienda prácticas para implementar en el día a día:

  • El ambiente de trabajo debe ser un lugar con buena ventilación.
  • La iluminación tiene que ser tanto general como focalizada, que no cree sombras.
  • La distancia entre la pantalla y los ojos debe ser de 40 cm.
  • La inclinación adecuada del computador debe ser de 20°.
  • La postura correcta frente a las pantallas es con cabeza y espalda recta.
  • Aplicar diariamente la regla 20-20-20, que consiste en cada 20 minutos apartar la mirada de los dispositivos electrónicos y ver durante 20 segundos un objeto a 20 pies de distancia (6 metros), para relajar los ojos. En este tiempo, la persona debe parpadear constantemente y al finalizar cerrar los ojos por unos segundos.
  • Usar lentes con filtro azul para evitar la fatiga visual.
  • Usar gafas certificadas con protección UV.

Nutrición y ejercicio

Uno de los factores más importantes para cuidar de la salud visual es también la alimentación y la actividad física. Consumir alimentos ricos en vitamina A, C y E, además de nutrientes como luteína y zinc es primordial para evitar enfermedades oculares como la catarata y el problema de ojo seco.

Los alimentos de color naranja, como la zanahoria, la naranja y la mandarina; el limón, el tomate, las fresas y el aguacate; los frutos secos, ácidos grasos presentes en el pescado como el atún, la sardina y el salmón; los vegetales de hojas verdes como la lechuga, el brócoli, la col y el nabo, son todos alimentos que benefician a la vista.

No solo zanahorias: varios tipos de alimentos traen beneficios para los ojos. Foto: Shutterstock

El ejercicio también es necesario para prevenir problemas oculares. Como explica la doctora Valarezo, la actividad física crea un mejor control metabólico y mejor flujo sanguíneo, lo cual ayuda a las personas con glaucoma. Además, evita la degeneración muscular que se da con la edad y la retinopatía diabética. “Lo recomendable en cuanto a la actividad física es realizar 150 minutos de ejercicio aeróbico moderado por semana, que equivale a 30 minutos, cinco días a la semana”,asegura la especialista. (F)