Es bien sabido que el tabaco mata cada año a más de 8 millones de personas, lo que representa aproximadamente la mitad de los consumidores. Por eso hasta la gigante internacional Phillip Morris está embarcada en una forma de seguir con el negocio, pero con un futuro libre de humo.

A partir de la pandemia de coronavirus, muchas personas fumadoras han dado un paso adelante y han intentado dejar de fumar, principalmente porque el COVID-19 ha impactado más severamente entre las personas que consumen tabaco.

Otra de las ventajas al dejar el cigarrillo es que se gana una expectativa de vida importante. Si una persona que fuma tabaco lo deja a los 30 años de edad, ganará casi 10 años de esperanza de vida. En tanto, si lo abandona a los 40 años de edad, se ganan 9 años de esperanza de vida, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En tanto, cuando los fumadores ya tienen 50 años y dejan, se ganan 6 años de esperanza de vida. Hacia los 60 años de edad, se ganan tres años de esperanza de vida. En el caso de que le haya diagnosticado una enfermedad potencialmente mortal al fumador, dejar el cigarrillo (incluyendo el cigarrillo electrónico) brinda un beneficio rápido: las personas que dejan de fumar después de haber sufrido un ataque cardiaco tienen una probabilidad un 50% inferior de sufrir otro ataque cardíaco.

“La experiencia nos dice que mucha gente deja de fumar de un día para otro, sin planificarlo, y que después no tiene ninguna recaída. Dejar de fumar no es tan difícil cuando tienes claro el objetivo al que te enfrentas y cómo debe ser el camino a seguir”, indica Antoni Baena, profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

El experto destaca que este día en que se conmemora el Día Mundial sin Tabaco puede ser una oportunidad para promover cambios saludables.

Recomendaciones para conseguir dejar de fumar

  • Deja de fumar de golpe. Sabemos que funciona mejor si se deja de golpe. No alargues la decisión reduciendo el número de cigarrillos que fumas cada día porque lo único que conseguirás es complicarte.
  • Cambia tu rutina todo lo que puedas para hacerla incompatible con fumar. Llevas años fumando en tal o cual situación y puede que al principio te parezca difícil pero día a día la nueva rutina acabará con la anterior.
  • No busques excusas para fumarte un cigarrillo sino motivos para no hacerlo. Fumarte un cigarrillo suele ser una recaída segura.
  • Busca ayuda y usa un tratamiento eficaz. Pregunta a tu médico/a de referencia sobre los tratamientos farmacológicos eficaces. No te olvides que el tratamiento psicológico es igual de eficaz que el farmacológico, los dos juntos son imparables.
  • No busques atajos. El cigarrillo electrónico no ayuda a dejar de fumar y es nocivo para tus pulmones.
  • Piensa en el día a día, no en el nunca más. Tu objetivo principal es estar cada día, 24 horas, sin fumar.
  • El tabaco contamina. Las colillas representan el 30% de la basura mundial, por delante de plásticos y envases.
  • Disfruta de dejar de fumar. No conozco a ninguna persona que haya dejado de fumar y se haya arrepentido de hacerlo.
  • Recuerda que a los 15 días de dejar de fumar la función pulmonar mejora un 30%. El COVID puede marcar la diferencia entre estar en una UCI o en tu casa.
  • No guardes tabaco en casa. Tener tabaco en casa es la primera causa de recaída.
  • El tabaco aumenta el riesgo de la gente que te rodea. Cuando dejas de fumar, tu entorno deja de estar en riesgo.

El tratamiento eficaz para dejar de fumar, tanto el psicológico como el farmacológico, son una muy buena ayuda para hacer que todo el proceso de dejar el tabaco sea mucho más llevadero, incluso puede llegar a conseguir que el 15-30% de los fumadores lo dejen; puede parecer poco, pero sólo el 2-3% de las personas fumadoras consiguen dejarlo sin ayuda. (I)