Desde que empezó la producción de la adaptación al cine de Wicked en el 2024, la apariencia física de la cantante Ariana Grande ha estado en el centro de las críticas. Sus seguidores señalan una reducción significativa en su contextura, que aparentemente preocupa. Notoriamente, la estrella sigue mostrándose cada vez más delgada, al igual que su compañera de reparto, Cinthya Erivo.