Un grupo de investigadores del Laboratorio Biológico MDI en Bar Harbor (Maine) señaló que los humanos tienen una capacidad sin explotar de regeneración de partes del cuerpo, como lo hacen las salamandras.

Los científicos analizaron esta capacidad del ajolote, una salamandra de México, y buscaban comprender por qué este animal no generaba cicatrices en sus heridas como lo hacen los mamíferos. Identificaron que esto se debe a unas células llamadas macrófagos que promueven el crecimiento de células de tejido, aunque estas producían cicatrices en los ratones.

James Godwin y sus colegas compararon las señales moleculares después de una lesión entre un ajolote y un ratón. Ellos señalan que vías cerebrales bloquearían la regeneración que las conduce a las cicatrices, lo que evita la regeneración.

“Nuestra investigación muestra que los humanos tienen un potencial de regeneración sin explotar”, dijo Godwin en Daily Mail.

A diferencia de otros animales, el ajolote puede regenerar casi cualquier parte del cuerpo. Los especialistas plantean la posibilidad de que se pueden desarrollar medicamentos para que los humanos puedan desbloquear esta capacidad y regenerar tejidos en lugar de formar una cicatriz.

Sin embargo, cuando el ajolote agota las reservas de estas células ya no regenera su cuerpo, sino que crea una cicatriz.

Pese a este descubrimiento, los investigadores son cautos en señalar que los seres humanos podrán ser capaces de regenerar una extremidad perdida a corto plazo, aunque sí da luces para mejorar terapias y mejorar resultados clínicos con la cicatrización. (I)