El comportamiento problemático en niños y adolescentes responde a motivaciones distintas, propias de cada etapa del desarrollo. Su malestar emocional está relacionado con factores individuales, familiares o de contextos sociales complejos.
La intervención temprana orientada al desarrollo de habilidades emocionales y sociales es esencial para prevenir la evolución de conductas irregulares.


El comportamiento problemático en niños y adolescentes responde a motivaciones distintas, propias de cada etapa del desarrollo. Su malestar emocional está relacionado con factores individuales, familiares o de contextos sociales complejos.