Tener un título universitario ya no es una condición indispensable para trabajar en Google. La compañía tecnológica lleva años ajustando sus criterios de contratación y hoy prioriza cada vez más las habilidades prácticas y la capacidad de resolver problemas por encima del recorrido académico formal.
Así lo explicó Sergey Brin, uno de los fundadores de la empresa, al señalar que Google ha incorporado a numerosos profesionales que nunca terminaron una carrera universitaria.
Publicidad
Aunque la compañía sigue reclutando perfiles con sólida formación académica, Brin subrayó que una parte importante del talento proviene de trayectorias no tradicionales.
El cofundador describió a estos candidatos como personas que aprendieron de forma autodidacta y que desarrollaron competencias técnicas fuera de las aulas.
Publicidad
Según explicó, durante años los filtros basados exclusivamente en títulos funcionaron como una barrera que dejó fuera a perfiles capaces de aportar soluciones reales a problemas complejos.
Ahora, los requisitos de las búsquedas laborales de Google reflejan una reducción progresiva de la exigencia del diploma universitario. Mientras que a mediados de la década pasada la gran mayoría de las vacantes incluía ese requisito, hoy el porcentaje es sensiblemente menor, lo que evidencia un viraje en la política de selección de personal.
Este enfoque se inscribe en una tendencia más amplia dentro de la industria tecnológica. Empresas como Microsoft, Apple y Cisco también han flexibilizado sus procesos de contratación para determinados puestos, apostando por la experiencia, las competencias técnicas y la adaptabilidad como factores clave. (I)