El rojo en la historia de la moda tiene un apellido propio: Valentino. El diseñador italiano Valentino Garavani falleció este lunes 19 de enero en Roma a los 93 años, dejando tras de sí un imperio creativo construido a lo largo de 45 años y un color convertido en símbolo universal de elegancia: el “rojo Valentino”.

Nacido el 11 de mayo de 1932 en Voghera, en la región de Lombardía, Valentino fue considerado el “último emperador” de la alta costura. Aunque se retiró oficialmente en 2007, nunca se alejó del todo del oficio que definió su vida. Su legado quedó marcado por creaciones atemporales, ricas en detalles como lazos, plumas, organza, plisados, drapeados y volantes, pensadas para resistir el paso del tiempo sin perder belleza.

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(ARCHIVOS) El diseñador italiano Valentino saluda al público al final del desfile de su colección prêt-à-porter Otoño/Invierno 2006-2007 en París, el 5 de marzo de 2006. Foto: AFP

Desde muy joven mostró una clara vocación por la moda. Con apenas 14 años se trasladó a Milán para estudiar en la Escuela del Arte del Figurín, antes de completar su formación en París. Allí trabajó como figurinista en los talleres de Jean Dessé y posteriormente con Guy Laroche, en una etapa clave para la construcción de su identidad creativa.

En 1960 se instaló en Roma, en plena época de la “Dolce Vita”, donde inició una carrera ascendente que lo llevó a relacionarse con grandes divas del cine y la realeza. Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Grace Kelly fueron algunas de las figuras que frecuentaron su taller en aquellos años.

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Su primera colección, presentada en Florencia en 1962, fue recibida con gran éxito. Sin embargo, el impulso definitivo de la marca llegó en 1968, cuando Jacqueline Kennedy eligió uno de sus vestidos para su boda con Aristóteles Onassis, un gesto que situó a Valentino en el centro del escenario internacional.

Junto a Giancarlo Giammetti, su socio profesional y pareja durante más de una década, Valentino consolidó su firma y convirtió el rojo en su sello más reconocible, un color del que aseguró enamorarse durante una ópera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Para entonces, su prestigio ya era indiscutible: en 1967 recibió el premio Neiman Marcus, considerado el “Óscar” de la moda.

Una imagen muestra la tienda insignia de Valentino por la noche en Roma el 19 de enero de 2026. El diseñador italiano Valentino Garavani murió a los 93 años, informó la agencia de noticias italiana ANSA el 19 de enero de 2026. Foto: AFP

A lo largo de su carrera vistió a figuras como la emperatriz Farah Diba, la reina Noor de Jordania, Nancy Reagan, Jane Fonda, Joan Collins, Sofia Loren y Ava Gardner. En los años ochenta amplió su casa de moda y se convirtió en el primer diseñador en lanzar una línea de ropa vaquera. Ese mismo periodo trajo también el reconocimiento institucional en Italia: en 1985 fue nombrado Gran Oficial de la Orden del Mérito de la República Italiana y, un año después, Caballero de la República.

Tras anunciar su retirada en 2007, su último desfile de alta costura se celebró el 23 de enero de 2008 en París, con un cierre protagonizado por modelos vestidas íntegramente de rojo. Un año después, su figura quedó retratada en el documental Valentino: The Last Emperor, dirigido por Matt Tyrnauer, que mostró tanto su vida profesional como personal.

Fueron decenas las estrellas que confiaron en sus diseños, entre ellas Jessica Lange y Julia Roberts para recoger sus premios Óscar, así como Máxima de Holanda, Mette-Marit de Noruega y Magdalena de Suecia para sus trajes de novia. A su círculo de amigas, clientas y musas se sumaron nombres como Nati Abascal, Rosario Nadal, Gwyneth Paltrow, Marie-Chantal Miller y Olivia Palermo.

Enamorado de España, país donde recibió el premio Aguja de Oro en 2004, Valentino continuó vinculado a la creación incluso después de su retiro, como demostró su colaboración en 2016 con Maria Grazia Chiuri y Paolo Piccioli para el vestuario de La traviata en la Ópera de Roma, dirigida por Sofia Coppola.

Aunque su creador ya no esté, el “rojo Valentino” permanece como un emblema eterno de glamour y sofisticación en la historia de la moda. (E)