Ellas pueden convertirse en un rayo de sol para sus familias, ser sus multifacéticas proveedoras o brindar un festival de alegría cuando la ocasión lo amerite. Las madres tienen ese poder para transformarse en lo que sus seres queridos necesitan, y más aún después de atravesar una pandemia mundial, en la que tuvieron que esforzarse para protegerlos.

Pero hoy que los espacios de la ciudad comienzan a abrirse, las madres también retoman sus actividades puertas afuera. Para hacerlo con el mayor estilo, De Prati ha recogido en su colección Madres 2022 las tendencias más destacadas para cada personalidad y estilo.

El espíritu general de estos meses del 2022 es dejar atrás muchos de los atuendos cómodos y básicos que reinaron durante la cuarentena, para comenzar a incorporar color, amplios estampados geométricos y florales, así como renovar la ropa de trabajo para el gran regreso a las oficinas.

Blazer y pantalón straight con blusa con corbatín Expressions.

El calzado agarra altura con tacones cuadrados (es muy pronto para pasar al estilo aguja) e incorpora transparencias, tiras acolchadas y detalles con cadenas presentes además en el versátil modelo mocasín, que puede vestirse en diferentes ocasiones. Las botas y botines también se anotan para este regreso a las calles.

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Las carteras crecieron en tamaño y diseño. Atrás quedaron los bolsos pequeños y desvestidos que fueron apropiados para enfrentar la pandemia, para dar paso a la estampación y logomanía.

Otro de los accesorios que se proponen para esta temporada es el pañuelo. Multiuso y disponible en diferentes estampados, es capaz de aportar versatilidad a cualquier look.

El denim marca también su retorno como uno de los textiles favoritos de las mamás en pantalones de corte recto o basta amplia, pero esta vez con un diseño propio marcado sobre la misma tela. “Se los conoce como crazy pants”, explica Ana María Rossi, gerente de Diseño de De Prati.

Varios modelos: jean recto con amarre, jean patchwork, mom jean y bermuda clásica.

Esta prenda sirve además para lucir la tendencia conocida como patchwork, que consiste en un pantalón que ofrece la sensación de haber sido hecho a partir de la unión de retazos de denim. Esas partes ajenas, pero que juntas crean una prenda única, evocan el cambio de milenio.

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La nostalgia por el Y2K y los atuendos futuristas que entonces estuvieron en apogeo se encapsula en prendas bordadas o con un dominante y vibrante tono neón apastelado.

Camiseta tejida H&O y pantalón de cuerina (adelante).

Las mamás clásicas se verán reflejadas en la colección Nueva Ola, que destaca la elegancia del animal print con faldas o pantalones en cuerina. Los ponchos unicolor, estampados o a rayas, también se suman a este estilo que puede incorporarse con facilidad en las regiones más frías del país.

Pero aunque el armario comienza a cobrar una estructura diferente con las salidas, siempre hay espacio para los vestidos ligeros con estampados botánicos, que mantienen la frescura y comodidad a las que nos acostumbramos en estos últimos dos años. Pero un discreto cut out (cortes comidos a los costados) los hace hoy más sexis.

Enterizo (izquierda) y vestido estampado Isabella (centro). A la derecha: Blazer Expressions con blusa básica y short Isabella.