En su reciente visita a Guayaquil, la ecuatoriana Nena von Sternberg, radicada en el estado de la Florida, se sorprendió gratamente al ver un sector que no conocía, Puerto Santa Ana. “Superlindo, cheverísimo”, dijo la diseñadora nacida en esta ciudad y creadora de la marca Nena Cavalieri, que se distingue por sus trajes tipo sastre para mujer.
Esta firma, que se vende en Estados Unidos y ahora en México, se muestra orgullosamente latina y orientada a la moda lenta, personalizada, de colecciones cápsula, de prendas que ofrecen “movilidad, versatilidad y posibilidad”.
Al momento de esta entrevista, Nena estaba haciendo una producción para México que estará disponible en otoño. Y preparaba su pasarela para la Semana de la Moda en Ciudad de Guatemala. “Eso va a exponernos al mercado centroamericano. Y también estamos considerando una visita a una fashion week privada en Chicago. Es lo confirmado”.
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Y entre los deseos está aumentar la visibilidad de su marca. “En cuanto a Ecuador, estoy explorando; para mí es increíble cómo ha cambiado el mundo de la moda en Ecuador, hay como un boom. Estoy conociendo este ambiente, a ver cómo me puedo introducir. Pero se ve que sí hay oportunidades aquí para un diseñador emergente”.
Con Nena Cavalieri, la creadora se dedica exclusivamente a los trajes de mujer con variedades, como hace resaltar. En especial fabricados en lana italiana. “Mi inspiración está en los años 80. Son holgados, oversized. Tienen sus hombreritas y un tono medio masculino”. Ahora está entrando en una línea de trajes a rayas en diferentes tonos de lana.
Y claro, un costeño no puede evitar asociar la lana con el calor. “Quería comentarlo, porque es lana bien fina, no es pesada; yo la tengo puesta en Guayaquil, me la he puesto en Miami, hasta en España. Es de peso medio y la puedo utilizar en cualquier temperatura. Es una superventaja, estos trajes son temporales por eso, por esa pequeña ventaja. Además, son de corte bien clásico, entonces nunca van a pasar de moda”.
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Asegura que en Guayaquil sí hay quien viste de lana a diario. “Si vives en Noruega, vas a comprar una lana que pesa el doble, que va a abrigarte más. Esta”, dice señalando su ropa, “respira un poquito mejor, es para climas más templados”.
En cuanto al estilo oversized, recuerda los bléiseres ochenteros, una mujer llevaba encima una prenda dos tallas más grandes, como tomando prestada la de un hombre. “Ese es el estilo que quiero reflejar. También es cómodo y si estás en Quito, puedes ponerte varias capas. Tienes más espacio y mejor movimiento. Mientras más holgado es el traje, vas a moverte mejor. Cuando diseñé todas las piezas, me aseguré de que tú pudieras pasarte todo el día en traje, hasta bailar en él. Es tailored (a la medida)”, se apresura a señalar, “pero la comodidad es superimportante para mí y eso es lo que espero reflejar”.
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En noviembre, la tienda Nena Cavalieri abrió sus puertas en Ciudad de México. “Es un área muy grande, tienen 20 y pico millones de habitantes, mucha cultura, historia y arte. Hay muchos creativos allá, mucho turismo. Hay un mercado ahí para mí”, dice, precisando que sus colecciones son de nicho.
“Yo no hago colecciones en masa, sino en cápsula. Cuando me presentaron la oportunidad, dije: ‘Ajá’. Y ahí empezamos con Latinoamérica. Desde el principio quise que mis colecciones fueran exclusivas, con una producción pequeña. Doscientas piezas en todo el mundo. Quien se compró un traje, no va a encontrar a nadie más con el mismo. Mi cliente es esa persona; esas colecciones limitadas le dan cierto aprecio al comprador”.
En el perfil de las redes de Nena predomina un color: el azul, acompañado del gris, el negro y ahora el concho de vino. “Son las bases de esta colección. ¿Sabes por qué? Porque aunque sean oscuros, son como neutros, que van con todo. Me gusta reflejar en mi marca esa versatilidad. Que un bléiser negro te lo puedes poner con cualquier cosa, un bléiser azul te lo puedes poner con pantalones blancos, rojos, negros”. Pero su última predilección son las rayas. “Eso me encanta, se ve superelegante, eleva el traje un 50 % o un 100 %, le da mucha altura”.
Ese minimalismo hace pensar en el capsule closet, un concepto en el cual el ropero se reduce a piezas básicas que combinen entre sí. Nena confirma que es lo mejor tener prendas que vayan con colores y tener diferentes versiones de lo mismo. “Yo, al menos, me manejo así, porque no me gusta salir de compras, y si algo me queda, me compro dos o más de lo mismo. Para quien no tiene tiempo es ideal”.
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Por el momento, la tienda Nena Cavalieri no se maneja con ventas directas, se prepara un canal en línea; la única manera de encontrarla es en concept stores, y por eso Von Sternberg está visitando el país, para hacer conocer su propuesta en su propia tierra. (I)


































