Crear moda de bajo impacto: una de las premisas que tiene la marca española Masme Shoes, con la creación de pequeñas colecciones cápsula de calzado, que abordan la temporalidad y femineidad en cada una de sus propuestas.

Sara Tejado es una diseñadora de calzado con una meta superclara: tener una marca de bajo impacto a nivel de sustentabilidad. Esto quiere decir: alejarse de las producciones masivas, dejar de lado las tendencias como rectoras de lanzamientos y, sobre todo, escuchar las necesidades de sus clientes, que —como ella— aman los diseños únicos.

“Después de trabajar durante más de seis años en la moda y ver lo rápido que va todo, necesitaba parar y ver dónde quería dirigir mi camino, necesitaba alinear todo conmigo y mi forma de vida. La moda es preciosa, es un arte, y como arte necesita un tiempo, un reposo, porque no todo vale. El calzado siempre ha sido mi pasión, y por eso la idea de Masme: ‘Más estilo, menos impacto’”, explica la diseñadora.

Foto: Amanda Watt Photography

Cuando se piensa en slow fashion, se tiene el concepto de que puede ser una vía no muy demandada por el público, ya sea por la poca cantidad de marcas enfocadas a este nicho así como por la concepción de que quizás el no dejarse guiar por las tendencias pueda jugar en contra de los diseños. Sin embargo, según lo que nos cuenta la directora de Masme Shoes, es todo lo contrario, y no solo a nivel del público que la prefiere, sino incluso dentro del mercado de la moda enfocado hacia este camino. “Es una comunidad en la que la ayuda entre unos y otros es muy bonita (sin olvidar que es un negocio). Conozco marcas slow fashion en las que colaboramos entre nosotras y es muy gratificante”.

El sello de identidad de Masme radica en la comodidad y la femineidad. Es por eso que las ballerinas suelen ser su modelo estrella, el cual se va adaptando a los pedidos de sus clientes. Si bien la marca propone una línea de diseños y colores, también se le da la oportunidad a la clienta de participar en la decisión de lo que llevará en sus pies. “No me dejo guiar a la hora de diseñar el calzado por las tendencias de color. Lo que sí hago es preguntar y escuchar a mis clientas, si les gustan más los lisos que estampados, colores neutros o más vivos... y en función de eso ya decido. Les enseño los colores y modelos, que se pueden adaptar a infinidad de tendencias independientemente de si están de actualidad o no”.

Los inicios de Sara Tejado en el diseño de calzado empezaron con una ilusión desde niña, época en la que boceteaba zapatos en sus tiempos libres; sin embargo, fue después de trabajar en otros rubros cuando decidió volcarse por completo a la moda. Empezó a colaborar con otra diseñadora para lanzar una línea conjunta de calzado y tocados, en la que puso a prueba su talento. Y una vez habiendo cosechado un gran éxito con esos primeros diseños (una colección cápsula de alpargatas), decidió lanzarse de lleno con Masme en el 2020.

Sobre internacionalizar su marca: claro que lo tiene como meta, teniendo en cuenta que eso significa seguir respetando su línea de producción cápsula, sin apuros ni excesos, tal como lo dictan las marcas sustentables. Se sabe que España es uno de los países con mejor propuesta de calzado a nivel mundial, tanto en diseño como en calidad, y eso ayuda a impulsar a diseñadoras como Sara a seguir adelante con sus proyectos.

Como última pregunta le consultamos cómo se imagina a quienes apuestan por su marca a la hora de calzarse, y esto fue lo que nos respondió: “Me imagino (a mis clientas) superalegres, amantes de las pequeñas cosas, de tomar un café con una amiga, un vino con su pareja, o de disfrutar de un paseo; en definitiva, de una disfrutona de la vida, como digo yo”.