Soy una madre de familia de 41 años, estoy casada y tengo dos niños, uno de 15 años y otro de 7 años. Mi esposo trabaja doce horas diarias. Casi nunca cenamos juntos porque él llega tarde y mis hijos me piden que ya no esperemos más.

Mi hijo de 15 años solo quiere pasar tiempo con sus amigos, cuando de algo familiar se trata es un sacrificio para él.

Mi esposo los fines de semana se dedica a ver televisión, comer y dormir desde que se despierta hasta la noche. Antes tenía fútbol sábados y domingos y pasaba fuera los dos días.

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Yo trato de organizar salidas para que hagamos cosas juntos, pero hasta que logro que acepten la invitación llegan las cinco de la tarde y salimos, pero ya queda poco por ver o llueve o ya se hace de noche; esto me molesta mucho y termino enojándome y al final todos discutimos.

Mi esposo dice que él pasaba vacaciones largas en la playa junto con su familia y un grupo de amigos, y siempre me cuenta sus recuerdos. Mi familia y yo siempre salíamos de paseo a algún lado cuando era niña, juntos recorrimos muchas ciudades del Ecuador y también tengo muchos recuerdos maravillosos. Lo único que quiero es que nuestros hijos tengan recuerdos así como los nuestros.

A veces mi hijo pequeño me dice que está aburrido y cuando le propongo que vayamos solo los dos a algún lugar, se queja y no quiere ir, no lo entiendo. ¿Cómo puedo hacer para despertar en mi esposo e hijos el interés por compartir tiempo juntos?

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Madre aburrida y desesperada

Estimada lectora, estamos muy agradecidos por recurrir a El Especialista.

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Siendo una familia pequeña, mi sugerencia es la siguiente:

  • Reúnanse para conversar acerca del tema.
  • Escuchen a los hijos para saber, de acuerdo a sus edades, qué actividades les gustaría realizar.
  • Alternen actividades diferentes sugeridas por los hijos cada fin de semana.
  • Deben crear tradiciones familiares como las que vivieron en vuestra infancia.
  • Realicen actividades recreativas dentro y fuera de casa.

Por ejemplo: juegos de mesa, como Jenga; ver películas en casa, cocinar juntos, actividades manuales. Esto puede ser un sábado, y los domingos busquen actividades al aire libre, como ir al parque, paseo en bicicleta, visitar un club con piscina, canchas de fútbol. Realizar torneos familiares con premios para hacerlo más divertido. Futbolín, juego de cartas.

Con el adolescente de 15 años intégrenlo en actividades más digitales, videojuegos. Que ayude con las reglas y organizaciones de los juegos que él proponga.

Una vez que hayan trabajado con la implementación de las tradiciones familiares, deben ser constantes y perseverar en el objetivo planteado.

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Con relación a ustedes, como adultos deben ponerse como meta no usar el teléfono cuando de actividades recreativas familiares se trata, así también dejar cosas pendientes del trabajo fuera de casa. Ser más intencionales mostrando interés genuino y usar palabras positivas: “Me divierto jugando con ustedes”.

Así también la animo a empezar este plan a usted primero, entendiendo que:

  • No todos los fines de semana serán iguales, y está bien.
  • La constancia, no la perfección, es lo que crea una familia unida.
  • Y recuerde que es preferible la calidad antes que la cantidad.
  • A veces dos horas bien aprovechadas valen más que todo el día juntos pero distraídos.

Éxitos en esta nueva experiencia. Juntos lo van a lograr.

Mag. Toyi Espín de Jácome.

Psicóloga, orientadora y terapeuta Familiar.

Teléfono: 099-402-1070.