No tenían filtro, no pedían permiso y tampoco fingían saberlo todo. Sí somos fue ese espacio donde tres amigos hablaron como se habla fuera de cámaras: con risa, caos y verdades incómodas. Así, el programa se consolidó como uno de los pódcasts ecuatorianos más comentados en plataformas digitales.
Conducido por Gigi Mieles, Carolina Plaza y Adrián Avilés, el programa se caracterizó por conversaciones abiertas, humor, anécdotas personales y una relación cercana con su audiencia, a la que ellos mismos bautizaron como ‘Sí sommers’.
Tras más de tres años de emisiones y 115 episodios publicados, el proyecto llegó a su cierre definitivo con un último capítulo presencial, pensado como un encuentro directo con su comunidad.
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El pódcast se estrenó el 26 de julio de 2023 a través del canal de YouTube de Suerte TV y, sin grandes expectativas iniciales, fue creciendo hasta convertirse en un espacio de referencia para una audiencia joven que encontró en sus conductores una conversación honesta y sin poses. Más allá de sus emisiones, el programa también cultivó una comunidad activa en redes sociales, con más de 112.000 seguidores en Instagram y un sentimiento de conexión real con el público.
El 4 de diciembre de 2025, los conductores confirmaron oficialmente que el ciclo llegaba a su fin, producto de una decisión compartida y planificada que buscó preparar tanto al equipo como a su audiencia para un cierre consciente y celebrado. Lejos de un final abrupto, el cierre respondió a una lectura honesta del momento que atravesaban los tres. La decisión, tomada de manera conjunta, estuvo marcada por la certeza de que cada uno empezaba a transitar caminos personales distintos, sin que eso implicara quiebres ni conflictos.
Gigi Mieles: cerrar para cuidar lo que se ama
Para la actriz el cierre del pódcast no responde a conflictos internos, sino al entendimiento de que todo proceso tiene un final. “Pasó que todo tiene su final. Todo lo bueno y todo lo malo tiene su final”, señaló.
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La creadora de contenido explicó que despedirse no es sencillo cuando se trata de algo que se ama profundamente. “Uno no sabe cómo despedirse de lo que ama. No hay despedidas suficientes que reemplacen la etapa de vida tan invaluable que fue esto para mí”, dijo. Gigi recordó que inició el proyecto a los 23 años y hoy, cerca de cumplir 26, siente que algunas etapas deben cerrarse para quedarse en lo mejor que fueron.
Mirando hacia atrás, reconoce que comenzaron sin dimensionar lo que tenían entre manos. “Éramos unos niños, no teníamos idea de lo que se venía… hoy me estoy despidiendo de algo gigante”, afirmó. Para ella, Sí somos y Suerte TV funcionaron como una escuela: “Fue un aprendizaje que nos va a durar para el resto de nuestras vidas”.
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Entre los momentos que más atesora, destacó los episodios sin invitados, cuando el programa se convertía en un espacio íntimo entre amigos. Su episodio favorito fue el de su cumpleaños, cuando sintió con claridad que el equipo era una familia. En cuanto a invitados, aseguró que disfrutó a todos, pero destacó como experiencias especiales los encuentros con Andrés Crespo y Carolina Jaume.
Gigi también resaltó el impacto tangible de la audiencia fuera de redes sociales, especialmente cuando el público comenzó a acompañarla en el teatro en distintas ciudades del país. “Ahí entendí que Sí somos era gigante y que ese público me iba a acompañar para el resto de mi vida”.
En el plano personal, cerró el año con una experiencia significativa: la adopción de una perrita rescatada el 28 de diciembre. Contó que el animal fue encontrado sola en una carretera, con varias complicaciones de salud, y que desde entonces asumió su recuperación como un compromiso diario. Decidió llamarla Amor, nombre que, según explicó, surgió de la conexión inmediata que sintió al conocerla. “Desde que la sentí solo pude sentir amor”, relató.
Sobre el futuro, adelantó que continuará explorando proyectos actorales, teatrales y audiovisuales. Señaló que ya existen proyectos grabados que se estrenarán próximamente y que este nuevo ciclo la encuentra con mayor conciencia artística.
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Carolina Plaza: autenticidad y cierre consciente
Para Carito, como la llaman sus seguidores y amigos, el inicio del pódcast estuvo marcado por la sorpresa y la falta de expectativas. “Yo no tenía la más remota idea de cómo esto iba a evolucionar… para mí todo era mágico”, recordó. Comparó esa etapa inicial con un descubrimiento constante, donde todo era nuevo, desde el estudio hasta las historias compartidas.
El cierre, explicó, se siente como terminar una etapa importante de la vida. “Se siente como cuando te gradúas o te mudas de la casa de tus papás”. Aunque la decisión vino acompañada de miedo e incertidumbre, aseguró que hoy está en paz con ella. “No fue una decisión con drama de por medio. Los tres estamos en los mejores términos posibles”.
Plaza definió la relación entre los tres conductores con una sola palabra: auténtica. Para ella, esa autenticidad fue la base del programa y también su mayor aprendizaje.
“Ser auténtica fue lo que me llevó a Sí somos eso me abrió un montón de puertas”, afirmó. Entre sus episodios favoritos mencionó uno titulado ‘Qué es peor’: un ex o un casi algo, que hoy recuerda con humor porque esa historia terminó convirtiéndose en su relación actual. Sobre este aspecto personal, contó que mantiene un noviazgo estable y de apoyo mutuo. “Encontrar una pareja que te apoye y te deje ser en un trabajo como el mío (de influencer) es muy especial”, comentó.
En cuanto a sus highlights del pódcast, destacó los episodios con Juanes, Danny Ocean y Michael Morales.
Sobre su rol dentro del pódcast, explicó que muchas veces funcionó como un equilibrio entre la energía de sus compañeros. De cara al futuro, continuará desarrollando Papayal, un evento cuya idea nació antes del pódcast y que ahora planea expandir a distintas ciudades del país, además de un nuevo producto que lanzará este año.
Adrián Avilés: caos creativo y conexión real
El actor y creador de contenido coincidió con sus compañeras en que la decisión de poner fin a Sí somos se tomó a mediados del año pasado, cuando los tres conductores entendieron que cada uno comenzaba a encaminarse hacia proyectos personales distintos. Según explicó, el cierre no respondió a tensiones internas ni a conflictos, sino a un acuerdo maduro entre amigos que supieron leer el momento. “Más allá de ser compañeros, somos amigos, y decidimos apoyarnos”, afirmó, subrayando que el proceso fue conversado y consensuado, tanto en lo profesional como en lo personal.
Para él, una de las cosas que más va a extrañar del pódcast es la libertad creativa que les permitió transformar el estudio en un espacio sin reglas fijas. “Convertir el estudio en lo que nos dé la gana, crear nuestra propia realidad”, dijo al recordar un formato que funcionó, muchas veces, como una sala de juegos donde podían improvisar, disfrazarse y construir episodios desde la diversión. Esa posibilidad de crear sin estructuras rígidas fue, para él, una de las claves que mantuvo vivo el proyecto durante más de tres años.
Con el mismo tono relajado con el que condujo el programa, definió su rol dentro de Sí somos con humor: “Crear caos, hacer reír y recordar que la vida es un juego”. Esa energía se reflejó en varios de los episodios que hoy recuerda con especial cariño.
Entre sus favoritos mencionó el capítulo con Roberto Manrique, con quien dijo haber hecho un “clic” inmediato; el episodio en el que compartió con su madre, la actriz Ruth Coello, junto a sus amigas; y el especial de villanas, uno de los capítulos más lúdicos del programa, donde el equipo se permitió exagerar personajes, disfrazarse y llevar el formato al extremo. Mirando hacia adelante, Avilés adelantó que se vienen nuevos proyectos, algunos de ellos fuera del país, aunque prefirió no profundizar en detalles.
El cierre de Sí somos tuvo un componente importante: despedirse cara a cara con la audiencia. El último episodio presencial, realizado el sábado 17 de enero, fue concebido como un encuentro directo con quienes acompañaron el proyecto desde sus inicios, una decisión que respondió a la misma lógica con la que se construyó el programa. Para los tres, no se trataba solo de grabar un último capítulo, sino de generar un espacio real de intercambio, donde las risas, las reacciones en vivo y la energía del público formaran parte del adiós.
De acuerdo con el actor, no había otra forma de cerrar el ciclo. “Queríamos escuchar sus risas y ver sus reacciones en tiempo real”, explicó sobre la decisión de llevar el final fuera del estudio y compartirlo con el público. “Confíen en su intuición y sean fieles a ustedes mismos”, fue el mensaje con el que decidió despedirse de la audiencia.
Esa despedida frente a frente se convirtió también en una celebración compartida. Risas, complicidad y una conexión directa con los ‘Sí sommers’ marcaron el cierre de un proyecto que apostó siempre por la autenticidad, la libertad creativa y el vínculo real con su comunidad. Sin dramatismos ni rupturas forzadas, Sí somos se despidió dejando claro que lo construido trascendió el formato del pódcast: una conversación honesta que, aunque ya no continúa al aire, sigue acompañando a quienes fueron parte de ella. (E)





























