Una casa en ruinas se ha convertido en la nueva atracción turística para muchos mexicanos y extranjeros, ¿ La razón? se trata de la última casa donde estuvo el Chapo Guzmán (el narcotraficante más buscado de México y Estados Unidos) antes de ser atrapado.

La residencia está ubicada en Mochis, Sinaloa (México), sobre boulevard Jiquilpan 1002 y aunque ahora luce con vidrios rotos, hojas acumuladas frente a ella y cinta adhesiva de precaución, es uno de los atractivos más novedosos porque fue ahí donde se alejó por última vez el narcotraficante, sus dos cocineras, un jefe de seguridad y sus custodios.

La casa es de dos plantas, tiene cuatro cuartos y cinco baños. En cada habitación había pantallas de plasma, servicio de televisión satelital y aire acondicionado para soportar las altas temperaturas de Mochis, ciudad cercana a la costa. Su extensión es de 190 metros cuadrados y 19 metros de ancho por 10 de fondo.

Fue la madrugada del octavo día de enero de 2016, cuando 17 agentes de la Marina Armada de México irrumpieron en la casa. Y aunque ahí no encontraron al capo, los militares localizaron el pasadizo hacia a un túnel que conectaba con el drenaje y por donde el líder del Cartel de Sinaloa logró escapar de momento.

El Chapo huyó por dicho drenaje junto con el “Cholo”. Por ahí, caminó en posición fetal, con pasos cortos, encorvado, un desplazamiento de kilómetro y medio, según recoge el portal de Infobae.

Los marinos avanzaron 500 metros por ese camino, pero el margen de tiempo ya era irrecuperable.

En sus cuartos estuvo la cama donde el Joaquín "el Chapo” Guzmán, fundador del cártel de Sinaloa, durmió por última vez en libertad. El lugar conserva las marcas del enfrentamiento armado que sostuvieron marinos contra guardias del capo y, actualmente, la vivienda luce abandonada.

Tanta ha sido la curiosidad y popularidad que varios moradores han intentado saquear la vivienda, por ello ha recibido vigilancia de policías de Ahome, municipio de Sinaloa al que pertenece la ciudad de Mochis.

Documentos del archivo Público de la Propiedad consultados por Noreste, un medio sinaloense, consignan que la casa pertenecía a Remedios Heredia García, quien la adquirió en 2013. (I)