Las vacunas contra la enfermedad COVID-19 se están distribuyendo en el mundo, pero los niños y adolescentes no están considerados en los primeros grupos en recibir la inmunización. En Estados Unidos, por ejemplo, los menores de 16 años no están autorizados a vacunarse.

Eso es porque, hasta ahora, los ensayos solo se han realizado en adultos. Ahora, el fabricante Pfizer ha empezado las primeras fases de estudios clínicos, primero con adolescentes y luego con niños.

Pfizer reclutó, a través de hospitales pediátricos, a más de 2.000 chicos de entre 12 y 15 años, difundió el 22 de enero la reportera sénior de salud y ciencia de la televisora estadounidense CNBC, Meg Tirrell. La vacuna de Pfizer-BioNTech es la única que ha recibido aprobación hasta el momento para adolescentes mayores (desde los 16 años).

¿Recibirán los adolescentes y niños la misma dosis que un adulto? Sí, dice Jill Weatherhead, pediatra y especialista en enfermedades infecciosas del Baylor College of Medicine, en Houston. "Los dos procesos de ensayos clínicos que están aceptando niños desde los 12 años están trabajando con la misma vacuna, en la misma dosis y en los mismos intervalos".

La vacuna de Moderna puede aplicarse a partir de los 18 años de edad, y por eso la compañía se ha propuesto reunir a 3.000 voluntarios de 12 a 17 años. Esta parte del proceso aún está en marcha, hasta completar el número necesario para el estudio.

La vacuna Janssen, de Johnson & Johnson, aguarda autorización para uso en adultos, y propone una sola dosis con el 66 % de inmunidad total (frente al 94 % y 95 % de Pfizer y Moderna, respectivamente). Podría empezar sus ensayos con adolescentes en menos de dos meses. Y AstraZeneca podría iniciar los suyos en una fecha similar.

La Academia Americana de Pediatría habla de más de 2 millones de casos pediátricos de COVID-19 y más de 200 menores fallecidos por esta causa, de acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC). Son los reportes más bajos que en cualquier otro grupo de edad, pero los oficiales de los CDC creen que allí también hay un subregistro significativo, debido a los numerosos casos leves y asintomáticos. (I)