El uso de la ivermectina ha generado polémica en varios países, especialmente de América Latina, debido a su uso ya sea para el tratamiento o como prevención del COVID-19. La necesidad de encontrar un tratamiento óptimo que permita reducir los síntomas llevó a varios especialistas a enumerar medicamentos que luego se demostraron que no eran eficaces.

En Guayaquil se lleva a cabo una campaña de desparasitación que promueve el Municipio con el fármaco. La alcaldesa Cynthia Viteri había declarado días antes que si el medicamento servía para prevenir o proteger del covid-19, como varios expertos decían, "bienvenido sea".

Estas declaraciones fueron ampliadas por Viteri, quien reiteró que se utilizará como antiparasitario y que se realizará un previo chequeo médico, así como la firma de responsabilidad del ciudadano y un seguimiento. Anticipó que se prevé la compra de dos millones de pastillas para llegar a un millón de personas.

Este martes fue publicado en la revista EClinicalMedicine un estudio piloto que forma parte del proyecto SAINT y que fue liderado por la Clínica Universidad de Navarra y el Instituto de Salud Global de Barcelona, centro impulsado por la Fundación "la Caixa", mostraron resultados alentadores durante la administración temprana del fármaco en cuadros no grave y de bajo riesgo de COVID-19. El documento ya fue revisado por pares.

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Carlos Chaccour, médico investigador e internista, explica a este Diario que la idea del estudio piloto fue el generar datos que den soporte para la organización de nuevas investigaciones a gran escala sobre el antiparasitario y la enfermedad. Recordó que a raíz del estudio in vitro de abril realizado por investigadores australianos se radicalizaron las posturas sobre su uso o no utilidad, por lo cual decidieron realizar el ensayo como un tratamiento precoz de la enfermedad.

Nuestro estudio es un estudio piloto que aporta una señal clara de una posible utilidad, que no es necesario para justificar su uso a nivel poblacional y lo que sí justifica es la realización rápida de estudios robustos que puedan dar una respuesta definitiva a esta pregunta"

Chaccour, quien lleva alrededor de diez años trabajando con el fármaco, aclara que si bien la investigación muestra resultados favorables, esta no puede ser determinante para convertirlo en política pública.

El estudio doble ciego se realizó en la Clínica Universidad de Navarra y fueron reclutadas hasta septiembre del 2020, 24 personas sin factores de riesgos (12 recibieron un placebo y los otros la dosis máxima de ivermectina en Europa) que se les dio el tratamiento en las primeras 72 horas de fiebre y tos. Hubo un seguimiento de 28 días, haciéndoles pruebas PCR en los días 4, 7, 14, 21 y 28, así como también debían llenar un cuestionario diario de síntomas.

Creo que deben hacer ensayos clínicos grandes y rápidos para tomar una decisión, si funciona pues que se use lo más rápido posible y si no funciona que se acueste a dormir este medicamento y dediquemos nuestros esfuerzos a buscar cosas que sí funcionen"

Se encontró que en el grupo de ivermectina había una reducción llamativa de problemas de olfato, es decir, tenía un menor tiempo de duración la anosmia e hiposmia. En lo referente a la carga viral también había resultados menores en el grupo que recibió el fármaco aunque "la diferencia no llega a ser estadísticamente significativa", mientras que los títulos de anticuerpos también son menores en ese grupo ya que "refleja una menor exposición al virus" o una enfermedad más leve.

"Entonces las tres cosas, síntomas, carga viral y anticuerpos son una señal muy interesante de que pudiera haber un efecto que tiene que ser comprobado con ensayos robustos que den información de calidad porque lo nuestro es una señal, no es una evidencia robusta, comprobada, que sustente sobre todo el uso a nivel comunitario sin supervisión médica", indicó Chaccour.

A diferencia de otros ensayos, en este no había medicamentos adicionales además de paracetamol o antiinflamatorios. "No sabemos bien el mecanismo que puede estar implicado aquí y no creo (que sea) evidencia suficiente para convertirlo en política pública, pero sí creo que es evidencia muy interesante para justificar el esfuerzo necesario a invertir en ensayos clínicos", añadió.

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La ivermectina es un antiparasitario que se utiliza desde hace unos 30 años y sirve para el tratamiento de la oncocercosis, así como otros parásitos. Es parte de los medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Entre los efectos secundarios que se pueden presentar están los vinculados al sistema nervioso. El fármaco aún no cuenta con la autorización para su uso en el tratamiento contra el COVID-19 debido a la falta de evidencia.

"Sabemos que tiene efectos antiinflamatorios y está demostrado que por ejemplo en sepsis puede disminuir la inflamación y sabemos incluso qué tipo de células afecta la ivermectina para disminuir la inflamación, disminuir la producción de interleuquina 10. En nuestro estudio no hay diferencia entre los marcadores inflamatorios de los dos grupos, pero también es cierto que en los pacientes que se usaron no se esperaba una enorme respuesta inflamatoria porque eran pacientes sin factores de riesgo y sin enfermedad grave, nadie tenía neumonía", refiere el investigador.

Actualmente colaboran con otros países para poner en marcha estudios de posibles indicaciones que puede tener el fármaco, el apoyo es desde un punto de vista técnico.

El médico venezolano recalca que si bien la observación de varios profesionales puede ser buena con el uso del fármaco, pero que la "medicina necesita evidencia".

Ante la consulta realizada sobre el plan municipal de Guayaquil de administrarla a la población con la posibilidad que tenga un efecto protector contra el COVID-19, señala que es una oportunidad para realizar una buena farmacovigilancia y se recolecten datos importantes de quienes lo ha recibido, "el problema es cuando se toma estas iniciativas y se distribuye y nadie luego sabe qué ha pasado, si se ha sentido bien, se ha sentido mal, al menos que se instaure medidas para recoger todos los datos posibles en las poblaciones que se distribuye, sobre todo si es esa magnitud de personas". (I)