Todo el mundo civilizado ha escuchado hablar de la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, en China central: es el lugar donde a fines del año pasado nació el nefasto COVID-19. Pero también es la urbe que supuestamente venció primero a la pandemia cuando el 8 de abril puso fin al confinamiento estricto de sus 11 millones de habitantes.
Ahora, a pesar del temor a los rebrotes, Wuhan quiere encender nuevamente su maquinaria turística mediante la apertura de sus atractivos más importantes. El principal es la Torre de la Grulla Amarilla, o Huanghelou, la cual fue reabierta al público el miércoles 29 de abril, sobre la cima del monte de la Serpiente, luego de permanecer cerrada durante más de los tres meses que duró la cuarentena, desde el 23 de enero.
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Esta estructura mide 51,4 metros, su interior está soportado por 72 pilares y en su exterior hay 60 aleros que se extienden hacia fuera, como las alas de una grulla amarilla a punto de alzar vuelo".
La grulla voladora
Los orígenes de la torre se remontan al año 223, cuando fue construida totalmente de madera como un inmenso logro en ingeniería y arte. Sucesivas guerras e incendios hicieron que debiera reconstruirse con materiales modernos, pero manteniendo siempre su espíritu y estilo original. La actual versión, aunque parece antigua, fue rehabilitada en 1985.
Esta estructura mide 51,4 metros, su interior está soportado por 72 pilares y en su exterior hay 60 aleros que se extienden hacia fuera, como las alas de una grulla amarilla a punto de alzar vuelo. Tal diseño le ha valido a la torre los apelativos de “maravilloso paisaje bajo el cielo” y “primera torre bajo el cielo”.
Varios murales y pinturas en la torre se inspiran en las leyendas que acompañan a esta gran obra.
Foto: confuciomag.com.
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Su historia se relaciona con una conocida leyenda llamada La taberna de Xin Shi: durante el periodo de los reinos combatientes (475-221 a. C.) Xin Shi era un hombre que construyó una taberna junto al río. Un día, un anciano pordiosero entró a pedir licor. El tabernero mostró su generosidad al invitarlo a beber y a comer. Esa costumbre continuó un largo tiempo, por lo cual el mendigo como pago pintó en un muro de la taberna una grulla que mágicamente cobró vida y atrajo a muchos clientes.
Xin Shi empezó a ganar mucho dinero y acabó convirtiéndose en uno de los hombres más ricos del lugar. Varios años después, el anciano volvió a la taberna y dijo que Xin Shi ya había ganado más que suficiente dinero, así que se marchó montado sobre la grulla. En gratitud, Xin Shi cambió el nombre de la taberna a Torre de la Grulla Amarilla. Más tarde, alguien se basó en esta historia para pintar un mural en la entrada de la citada torre.
Actualmente, tanto fuera como dentro posee dibujos de una grulla amarilla rodeada de plantas, nubes, dragones y fénix.
La Torre de la Grulla Amarilla es una de las tres torres más famosas en el curso bajo del río Yangtsé; la otras dos son la Torre Yueyang en Hunan y la Torre Tengwang en Jiangxi. Reciben el nombre de las “tres famosas torres de Jiangnan”.
La torre está abierta desde las 08:30 hasta las 17:00 y el número de visitantes está limitado a 5400 al día; es decir, 300 turistas en el edificio principal cada media hora. Ellos deben hacer reservas previas, presentar sus certificados de salud y tomarse la temperatura antes de entrar. Solo así la grulla amarilla podrá abrazarlos nuevamente.
Fuentes: xinhuanet.com, abcviajes.com, turismochina.org, confuciomag.com, CNN.