“Sí, estamos en una pandemia, pero tráenos algo que nos haga mirar para arriba”, me decía una amiga periodista. Ella tiene algo de felina, una virtud en nuestro oficio para poder olfatear lo verdadero y lo realmente interesante. Quizás por eso cuando vio las alternativas de portada donde estaban la nueva Gatúbela y también temas relacionados con la crisis, no lo pensó dos veces. “Ella es”.

Y yo, también mirando para arriba, sentí la importancia que una manifestación artística tiene en nuestras vidas, aunque a veces sea un puro entretenimiento. Especialmente cuando se trata del cine y del teatro, nunca separé una experiencia de otra solamente porque hay diversión en una y en otra profundas reflexiones de la vida. Lo grande es hacer las dos. Allí está Chaplin para enseñarnos que el arte puede hacernos reír a carcajadas y aterrizarnos también a las tragedias que todos vivimos.