“La historia del mundo”, decía Thomas Carlyle, “no es sino la biografía de los grandes hombres”. La frase resume en buena medida una corriente del pensamiento historiográfico, de la que Carlyle es uno de sus exponentes más importantes, que ve en la historia el escenario donde la dirección de los acontecimientos viene marcada por el papel que juegan y las decisiones que adoptan los estadistas, líderes políticos, militares, héroes o caudillos. Una visión de la historia que, ciertamente, ha sido cuestionada por soslayar la importancia que tienen otros factores (sociales, religiosos, económicos, etc.) en el devenir de las sociedades, o simplemente por ignorar el peso que han tenido que soportar aquellos protagonistas colectivos que muchas veces pasan inadvertidos.

No deja de haber un gramo de ironía en esta obra. Salió a la venta en el año en que se recordaba el bicentenario de la derrota de Bonaparte en Waterloo, una fecha más propicia para rememorar al Duke de Wellington que a su contraparte".

Esto no significa que la sentencia de Carlyle no siga teniendo sus seguidores. El historiador inglés Andrew Roberts parece ser uno de ellos. En 2015 salió a la venta su extraordinaria biografía de Napoleón Bonaparte (Napoleón, una vida), y que fuera publicada en español (Traducción de Diego Pereda Sancho) en 2016 por la Editorial Palabra de Madrid. Se trata de una biografía monumental de 928 páginas y que probablemente será considerada por muchos años como la obra más completa sobre la vida de este celebre personaje.

No deja de haber un gramo de ironía en esta obra. Salió a la venta en el año en que se recordaba el bicentenario de la derrota de Bonaparte en Waterloo, una fecha más propicia para rememorar al Duke de Wellington que a su contraparte. Y la otra es que el autor de tan magistral biografía es nada menos que un historiador inglés. A lo que suma el hecho de que se trata de una biografía en la que el autor no oculta sus simpatías por Bonaparte, su obra, gestas y legado histórico. Si bien de Napoleón se han escrito muchas biografías luego de su fallecimiento en 1821, la gran mayoría de ellas tuvieron como una de sus fuentes la correspondencia que su sobrino Napoleón III puso a disposición del público, y que, lamentablemente, fueron seleccionadas con cierta motivación política.

Ha sido gracias al arduo y prolongado trabajo de la Fondation Napoléon de París que se han logrado rescatar más de 33 000 cartas firmadas por Bonaparte, y con ello se abrió la posibilidad de echarle una nueva mirada a la vida de tan controversial personaje.

Si Roberts ha logrado o no una revaluación de Napoleón está por verse. Pero el libro es, sin duda, una obra de inmenso valor para apreciar no solo al personaje sino también a su tiempo.

El libro puede ordenarse por internet a las librerías Casa del Libro o La Central de Madrid. (O)