En el artículo anterior comentaba la importancia del área de Recursos Humanos –Talento Humano o Desarrollo Humano– para las instituciones, y la actitud que deben tener los colaboradores de pertenecer a estas unidades. Pero ¿qué sucede con los que lideran estas áreas? ¿Qué desafíos tienen en los tiempos actuales?

Tiempo atrás, un director o gerente de Recursos Humanos era una persona que sabía planificar, conocía de los subsistemas y tomaba decisiones que ayuden a impartir justicia o bienestar en los colaboradores.

La experiencia acumulada era un factor importante, y no había un perfil específico: psicólogos, abogados, administradores de empresas, licenciados y hasta ingenieros en sistemas, la variedad de títulos profesionales que se podía encontrar en esta posición era muy llamativa.

Sin embargo, hoy encontramos un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo –conocido por sus iniciales como VUCA– que afecta el estilo de trabajar y cambia las expectativas de las personas.

Ante estos desafíos, ya no se puede seguir anclado a la estructura tradicional de Recursos Humanos de selección, capacitación, compensación, etc.

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En varias empresas locales, así como de Colombia y Perú, en Humane Consulting hemos acompañado a los líderes de Talento Humano que se están reinventando para asumir esta nueva etapa, y aquí mencionaré algunos hallazgos:

1. Debe ser un estratega del marketing, con excelentes habilidades interpersonales, un manejo prudente de la información, y una clara estrategia de comunicación para que su mensaje sea fácilmente comprendido.

2. Sabe tomar decisiones estratégicas basadas en HR Analytics, y no se conflictúa con el uso de tecnología para conocer qué está pasando en la organización.

3. Sabe conducir los conflictos que suceden en tiempos de cambio. Para esto, conocen y aportan en el diseño de la estrategia organizacional, y su manejo político es impecable.

4. Potencian la experiencia de los colaboradores, construyendo entornos donde se facilite el diálogo, se promueva el desarrollo, se crean oportunidades y se cuidan los talentos.

¿Dónde pueden aprender esto? Lamentablemente la academia en nuestro medio aún no entiende estos cambios. Por esto, asistimos al auge de entrenamientos y certificaciones que actualizan las mejores prácticas de las organizaciones que supieron experimentar y triunfar en un entorno VUCA. Pero al final, la aplicación de un modelo externo no es garantía de éxito.

Por esto, la gran habilidad de un director de Talento Humano termina siendo su capacidad de acercarse, dialogar y comprender las necesidades de los colaboradores. Cuando una organización pone en el centro a las personas, hay una gran garantía de que han tomado la decisión correcta. (O)