Queridos lectores, la historia de esta receta viene de un supermercado. Me encontré con Vicky Evia y comenzamos a hablar de comida, me dijo que su mamá le había dejado en herencia su cuaderno de recetas de cocina que tiene una dedicatoria manuscrita que dice: “Como las herencias se transmiten de generación a generación, este tesoro es ‘parte de mi cuantiosa herencia’ para mi Beba Vicky”. Ella muy generosa me pasó la receta para probarla y la verdad es maravillosa, perfecta para endulzarles la vida, celebrar y compartir con nuestros bien amados amores, y muy a propósito para Día de San Valentín. Por supuesto agradezco el compartir parte de su ‘herencia’ con mis lectores de La Revista. ¡Feliz Día del Amor y la Amistad!

















