El joven británico con acento hispano que llegó a Londres desde Lima en 1919, fue recibido como afuereño por los bailarines que conoció al principio.  Pero sus sueños dancísticos se cumplieron en Inglaterra. Sir Frederick Ashton (1904-1988) nació en Guayaquil en el barrio Las Peñas: hay una placa recordatoria donde estaba la casa que lo vio nacer, además de un nuevo monumento.  

Su padre era vicecónsul de Inglaterra y el niño quizás dio sus primeros pasos coreográficos jugando en las piedras del barrio de su infancia. La familia se trasladó a Lima y allí pudo ver a Ana Pavlova, algo que conmocionó su vida y lo empujó a viajar a Londres por su vocación artística. Bailarín y gran coreógrafo del Royal Ballet de Londres, Ashton ‘apadrinó’ a Rudolf Nureyev y Margot Fonteyn, entre otros grandes balletistas. Lo que En Avant trae al Teatro Sánchez Aguilar esta semana es un evento imperdible.