Queridos lectores, esta sopa es una delicia de la Costa ecuatoriana. La verdad me la brindaron en un almuerzo en casa de mi papá, donde su cocinera, que es de Manabí, maneja extraordinariamente el plátano verde y nos brindó esta sopa, pura vitamina de olla como para reponer las fuerzas y crecer “sanotes y fuertotes”, como decía mi mamá. ¡Seguro les va a encantar!