Propiciados por la pobreza

Propiciados por la pobreza
Propiciados por la pobreza
Susana Landívar
8 de Noviembre, 2018
8 Nov 2018

Al Hospital Guayaquil ‘Dr. Abel Gilbert Pontón’, diariamente llegan cientos de pacientes con patologías crónicas y complicaciones como el derrame cerebral, infarto cardíaco y coma diabético.

El cardiólogo Julio Macías Miranda, médico tratante del nosocomio  revela que la mayoría de ellos ya sufrió un infarto anteriormente, pero regresa al hospital en peor condición que la primera vez por no seguir las recomendaciones dietéticas ni los tratamientos medicamentosos, por la poca adherencia farmacológica o por la falta de dinero para adquirirlos. Para el galeno, el nivel de pobreza en que vive la población influye en el aumento de muertes por las enfermedades crónicas.

El epidemiólogo y ex ministro de salud Francisco Andino asegura que pobreza es igual a enfermedad porque no se tiene acceso a mecanismos de desarrollo ni a alimentos de calidad. Del mismo modo, para el cardiólogo Fernando Aguirre, la pobreza está íntimamente ligada con el infarto porque mientras la persona es más pobre, está más limitada económicamente para comer lo que debe y tiene que alimentarse de más hidratos de carbono (arroz y pan) porque resultan más económicos.

Pero, además de la falta de recursos económicos, ¿qué hizo que en Ecuador cambiara el perfil epidemiológico y que las enfermedades crónicas no transmisibles se disparen y provoquen más muertes en los últimos años?

Para la doctora Inti Quevedo, subsecretaria nacional de vigilancia de salud del Ministerio de Salud Pública, el incremento en las estadísticas de estas enfermedades no se debe a fallas en el sistema de salud pública sino a los estilos de vida poco saludables que predominan  en la sociedad ecuatoriana.

A nivel regional, las cifras de muertes por diabetes e hipertensión en Ecuador superan a las de Perú, Chile, Colombia, Argentina y Bolivia, de acuerdo a datos de la OMS.

¿Por qué siendo un país pequeño tenemos cifras más elevadas que estos países?

Aguirre argumenta que Chile, Brasil y Colombia están dando luces a la problemática en cuanto al abordaje sanitario desde la educación escolar y primaria. “Hace falta un cambio de visión a nivel de las autoridades de salud. Estamos apagando incendios, pero se hace poco o nada en el tema de la prevención”, mencionó.

Entonces ¿todo es culpa del ecuatoriano? Andino señala que es una corresponsabilidad entre el individuo y la autoridad sanitaria. “Nuestro perfil epidemiológico es de transición porque nos enfermamos de las patologías del tercer mundo como las diarreicas y respiratorias, pero nos morimos de las del primer mundo como la diabetes y las cardiovasculares.

A esto se suma que el sistema sanitario colapsó porque es segmentado, con altísimo subregistro y una mala estructura territorial en la que el ecuatoriano no está siendo atendido”, reveló, a la vez de cuestionar: “¿Cuántos programas de comunicación verdaderamente reales para el cambio del comportamiento social han existido en estos 10 últimos años? Ninguno. Y los estilos de vida cambian con estrategias de información y educación. Así, cuando construimos una comunidad que se protege las amenazas son menores y el riesgo de enfermar es menor. El Ministerio de Salud no ha podido responder frente al grave problema de salud pública”, sentenció el experto.

No se puede negar que la globalización impone un estilo de vida, así como el comercio impone gustos. ¿Qué hacer ante tanta oferta de comida deliciosa y pecaminosa?

“Aprender a convivir con ello. No se trata de prohibir comer esto o aquello. El reto es la culturización, el cambio mental en cuanto a hábitos alimenticios desde la infancia”, admite el cardiólogo Fernando Aguirre.

Poca cultura de prevención

A no ser que tengan un dolor aterrador, discapacitante y permanente, los ecuatorianos no acuden al médico. Fue el caso de Luis Eduardo Álvarez, el conductor infartado que sobrevivió para contar su historia, quien solo cuando no soportó la opresión en su corazón recurrió de manera urgente al hospital aquella noche gris de marzo.

Nunca antes asistió a un chequeo de rutina, aun cuando tenía la glucosa por los cielos.

“Yo me sentía bien, nada me dolía y ni siquiera estaba mareado”. Al parecer, así piensan muchos hombres quienes temen ir al médico y algunas mujeres, que por sus múltiples ocupaciones no tienen tiempo para chequearse, como detalla el cardiólogo Julio Macías.

Las consultas de prevención en el país disminuyeron en un 31% del 2015 al 2016. Cifras del Inec señalan que, en el 2015, se dieron más de 18 millones de consultas preventivas mientras que en 2016 el número se redujo a 13 millones.

Tabaquismo influye

El cigarrillo es uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles. Ecuador, desde el 2011 cuenta con una ley que prohíbe a las personas fumar en los espacios públicos declarándolos como libres de humo. Sin embargo, el gasto mensual promedio en cigarrillos en Ecuador supera los 4 millones de dólares y el 8,8% de la población mayor de 12 años de edad lo consume, siendo la Sierra la región más afectada.

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Salud
2018-11-08T00:00:38-05:00
Al Hospital Guayaquil ‘Dr. Abel Gilbert Pontón’, diariamente llegan cientos de pacientes con patologías crónicas y complicaciones como el derrame cerebral, infarto cardíaco y coma diabético.
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