El movimiento no cesa en las inmediaciones del Multicomercio, en las calles Eloy Alfaro y Cuenca, en el centro de Guayaquil.

A 48 horas de iniciado el incendio en el complejo, los bomberos continúan con labores intensas para terminar de sofocar los focos que aún permanecían activos.

La zona parecía una escena de algún ataque de guerra. Escombros en el piso, rastros del fuego en las paredes, vidrios en el suelo y el olor del humo que molestaba a todos los presentes.

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Sin embargo, la mañana de este viernes, en medio de estas condiciones, los bomberos nunca dieron tregua. Paraban unos minutos a tomar un respiro y volvían a su lucha contra el fuego.

Bomberos continúan labores por incendio. Foto: Francisco Verni Peralta

Desde las alturas, uno de los uniformados coordinaba las maniobras y daba instrucciones precisas a sus compañeros ubicados en los camiones escalera, indicándoles hacia dónde dirigir el chorro de agua para alcanzar las zonas donde todavía se detectaban llamas.

La escena evidenciaba una operación milimétrica en medio del cansancio acumulado.

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Para abastecerse, los equipos incluso rompieron barreras del Malecón con el fin de tomar agua directamente desde el río, una medida que refleja la magnitud del incendio y la necesidad de mantener un suministro constante.

En los uniformes se notaba el rastro de la emergencia: el color negro impregnado por el humo y las cenizas marcaba el esfuerzo de horas continuas de trabajo.

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En las esquinas aledañas, algunos bomberos aprovechaban breves pausas para quitarse el casco, hidratarse y conversar entre compañeros antes de volver al frente.

Entre ellos estaba Luis, bombero que llegó la noche del miércoles, luego de la caída de dos de las cinco torres del edificio. “Ya ni sé cuántas horas llevo aquí, no hemos parado de trabajar”, comentó.

Bomberos tomando agua desde el río Guayas para atender la emergencia. Foto: Francisco Verni Peralta

Confesó que desea regresar a casa y recordó que cada salida implica incertidumbre. “Siempre que salimos a atender una emergencia hay cierto temor, porque uno no sabe con lo que se encontrará”, expresó.

Mientras tanto, al sitio continuaban llegando tanqueros que abastecían con el líquido vital para sostener las labores de enfriamiento.

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El movimiento de estos vehículos era constante en los alrededores, en coordinación con las unidades desplegadas en el perímetro.

A la par, varias personas voluntarias llegan pasando algún tiempo para dotar de botellas de agua para la hidratación y e incluso ciertos alimentos para apoyar a los bomberos.

Debido a las extremas condiciones, en algunos puntos se han instalado carpas donde tratan de tomar un respiro a sus labores, algunos incluso se tienden en el piso exhaustos.

Bajo condiciones complejas por las altas temperaturas se ha cumplido labor de bomberos en este incendio. Foto: José Beltrán

El incendio que afectó al edificio Multicomercio, ubicado en la intersección de Eloy Alfaro y Cuenca, se encuentra bajo control, según el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.

Sin embargo, se han identificado dos focos de temperatura que, en palabras del mayor Julio Jalón, “no son tan graves”.

La presencia de planchas de zinc en la estructura ha complicado las labores, ya que el agua lanzada desde lo alto no logra penetrar con facilidad hasta los puntos internos donde persiste el calor.

El riesgo de colapso continúa siendo una preocupación. La tarde del miércoles, dos de las cinco torres del predio cedieron debido a las altas temperaturas, que alcanzaron entre 700 y 800 grados centígrados y debilitaron las estructuras metálicas.

En el operativo participaron alrededor de 400 bomberos, incluidos voluntarios y refuerzos provenientes de otros cantones como Machala, Samborondón, Daule y Vinces, en un despliegue que ha puesto a prueba la resistencia física y emocional del personal desplegado en la zona.

Desde un vehículo de incidentes de Bomberos se mantiene el monitoreo de la situación. (I)