“Dios de amores, santa eucaristía, mira al pueblo de tu corazón, todo es tuyo salva al Ecuador, Corazón de Jesús...”, era parte del estribillo que entonaba un coro y se replicaba por parte de decenas de fieles que coparon la Catedral Metropolitana la mañana de este lunes, 25 de marzo.

En medio de ese escenario de regocijo, a las 10:05 se dio el ingreso de los nueve hombres que darían el sí a Jesús para ordenarse como sacerdotes.

Este acto se cumplió en el marco de la celebración del aniversario 150 de la consagración al Corazón de Jesús que se dio un día como hoy de 1874.

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En la ceremonia, en el área del altar, los jóvenes postulantes al sacerdocio, originarios de distintas provincias, estuvieron acompañados de religiosos, además del arzobispo local, Luis Cabrera, John Maruri, rector del Seminario Mayor, el padre Francisco Sojos, rector de la Catedral, y padres que son parte de la Arquidiócesis de Guayaquil.

Luego de las lecturas de la homilía se dio paso al nombramiento de cada uno de los jóvenes postulantes: Anthony Cabrera (de Colimes), Marcelo Campoverde (Azogues), Armando Delgado, César Lema, Michael Quijije, Víctor Melquisedec Valle (Guayaquil), César Remache (Santo Domingo), Santiago Borbor y Jefferson Tenempaguay (Santa Elena).

Nueve hombres se consagraron como sacerdotes este lunes, 25 de marzo. Foto: Alexandra Casulo

John Maruri, rector del Seminario Mayor, hizo petición de acogida a las órdenes sagradas al monseñor Cabrera, quien luego presidió la serie de actos ceremoniales para la consagración de los nuevos presbíteros.

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En la ceremonia se cumplieron varios actos como parte de la consagración de los nuevos presbíteros, entre esos, los sacerdotes se ubicaron de rodillas ante monseñor Cabrera, luego se postraron boca abajo en el templete como signo de fragilidad y disponibilidad de recibir la gracia de Dios, y después se pusieron de rodillas para que el propio arzobispo y el resto de sacerdotes de la Arquidiócesis colocaran las manos sobre la cabeza.

Uno de los momentos más emocionantes se dio cuando los sacerdotes recibieron los ornamentos sacerdotales, la estola y casulla, de parte de sus familiares. En ese instante hubo aplausos de los presentes y abrazos de los allegados con los nuevos sacerdotes.

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Monseñor Cabrera recordó la celebración de la consagración al Corazón de Jesús y apuntó que Ecuador fue el único país que manifestó su adhesión en 1870.

Sobre la renovación de esta alianza, el religioso dijo que tiene doble dimensión personal y comunitaria, como un pueblo que busca mejores días independiente de tendencia política, dijo el monseñor.

A los jóvenes sacerdotes dijo que tenían una gracia grande y una bendición por hacerlo en esta fecha de renovación de la nueva y eterna alianza con Jesús. “Somos mediadores de la gracia, no intermediarios; somos administradores de bienes, no propietarios; somos servidores de comunidad, no patrones”, les dijo a los nuevos sacerdotes.

Además, a ellos los invitó a no sucumbir en momentos difíciles y dijo que no están solos sino acompañados por los compañeros sacerdotes y la comunidad local.

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“Sean pastores que escuchen, animen y acompañen a su pueblo. Con humildad y con el amor de quien los llamó a ese servicio, sin egoísmo... pongan en el centro de su corazón la palabra de Dios”, comentó el arzobispo.

El padre Mauricio Romero, parte de la Arquidiócesis, dijo que estos jóvenes se formaron durante un tiempo estimado de siete años, más un tiempo de pastoral que completa alrededor de ocho años.

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Como parte de la consagración de los 150 años, las parroquias van a tener visitas de una réplica del Sagrado Corazón de Jesús y habrá consagraciones para que fieles se consagren al Corazón de Jesús o renueven la alianza, dijo el religioso.

“Es muy importante para nuestro país (esta consagración), fuimos el primer país consagrado y renovar en estos momentos es pedir sobre todo al Señor por la paz”, replicó.

La ceremonia de consagración de los nueve religiosos se extendió por dos horas y media aproximadamente.

Luego de la bendición de cierre de homilía, la prefecta Marcela Aguiñaga dirigió unas palabras a los presentes por la firma de un convenio de colaboración para promover turísticamente a la Catedral.

El jueves próximo, como parte de la Semana Santa, los sacerdotes realizarán la renovación de promesas sacerdotales en la misa crismal, a las 10:00, en la Catedral. (I)