Jessenia González es una guayaquileña que toma la Metrovía todos los días para dirigirse a su trabajo.
A diario pasa por la parada de la avenida Domingo Comín, en el sur, y la del Parque Centenario, en el centro de la urbe.
En la parada de la Caraguay, Jessenia ha sido víctima de varios intentos de robo en distintas ocasiones al abordar el bus.
Publicidad
La usuaria relató que, en uno de los hechos, varias mujeres la rodearon mientras una de ellas simulaba sacar un objeto del bolsillo con la intención de sustraerle el celular del pantalón.
Ante esta situación, Jessenia señaló que ha optado por no llevar su teléfono en el bolsillo cuando utiliza este transporte público, debido a la percepción de inseguridad.
“Cada parada tiene su peligro pero uno tiene que darse cuenta y andar pilas”, expresó, asegurando que ya tiene experiencia en medidas de autoprotección ante los robos
Publicidad
Publicidad
Usuarios, como ella, que utilizan a diario el sistema Metrovía en Guayaquil expresaron su preocupación por estos incidentes de seguridad registrados en unidades y en paradas de este tipo de medio de transporte.
Para ellos, debería existir más control por parte del personal de seguridad instalado en las estaciones.
Publicidad
Según sus testimonios, las situaciones de atracos podrían reducirse con una mayor vigilancia durante el ingreso de pasajeros a las unidades.
Circulación vehicular se habilita en intersección de calles Eloy Alfaro y Cuenca
Los pasajeros contaron que los hechos se producen principalmente en los momentos de mayor afluencia, cuando las personas se aglomeran para abordar los buses.
Según la pasajera González, esto ocurre principalmente en las denominadas horas pico, cuando la afluencia de pasajeros es mayor, entre las 07:00 y 08:00, y en la tarde alrededor de las 18:00.
Como precaución, ella comentó que ha cambiado sus hábitos al usar el transporte público: evita llevar el celular en la mano o en los bolsillos.
Publicidad
Según otros usuarios consultados, algunas de las paradas más conflictivas son la de la Caja del Seguro, Parque Centenario, y la cercana a la Plaza Garibaldi.
Danny Torres labora en el centro de Guayaquil y usa en ocasiones el sistema. Él señaló que ha presenciado lo que los pasajeros denominan el “nudo”.
Esto sería una modalidad en la que dos personas se ubican estratégicamente entre los usuarios: una por delante y otra por detrás, con la intención de sustraer celulares de los bolsillos.
En una ocasión, según su relato, intentaron aplicarle este método, pero logró percatarse a tiempo y enfrentó a los presuntos responsables.
Añadió que, a su criterio, la alta concentración de pasajeros facilita este tipo de hechos.
Torres comentó además que estas situaciones se presentan tanto dentro de las unidades como en las paradas antes mencionadas, como la Caja del Seguro y plaza Garibaldi.
Manuel Garzón, residente de Durán y usuario frecuente de la Metrovía, indicó que se moviliza casi a diario en este sistema de transporte, principalmente en el horario de las 18:00.
A pesar de haber cámaras en paradas y guardias, el ciudadano consideró deficiencias en la seguridad. Para él, el personal de control “no actúa” con la debida atención durante el ingreso de los pasajeros.
“Los guardias deben poner orden al entrar a las unidades”, cuestionó, mientras esperaba bus en la parada de la Garibaldi.
Garzón coincidió en que los hechos se registrarían especialmente cuando los usuarios abordan las unidades, en algunos casos involucrando a grupos de hasta cinco personas.
“Los delincuentes se ponen en las puertas y hacen taco para no dejar pasar y precisamente robarse los celulares”, afirmó.
Garzón relató además que hace aproximadamente tres semanas fue testigo del momento en que a una joven le sustrajeron el celular desde una mochila dentro de la unidad.
Ante esta situación, dijo haber adoptado medidas de precaución, como llevar la mochila “abrazada” para evitar ser víctima de robos.
En ese sentido, pidió que se refuercen los controles de seguridad en el sistema. Hay usuarios que replican esta práctica de llevar elementos en la parte delantera.
Otros usuarios apuntaron que además hay grupos de antisociales compuestos por mujeres que usan bolsos y se mezclan en las zonas de aglomeración para sustraer los teléfonos celulares.
Yassua Cercado también indicó que ha observado que los momentos de mayor aglomeración son los más propicios para este tipo de hechos.
“Tengo familiares a los que les ha pasado que llevan la maleta y cuando la abren ya no tienen el celular o no tienen la plata”, relató.
Los usuarios consultados coincidieron en que la infraestructura no estaría acompañada de un control suficiente durante el abordaje de las unidades.
También, en ciertas paradas, como del Centro de Convenciones y plaza Centenario hay usuarios que se aprovechan la apertura de puertas para ingresar a las paradas y acceder a las unidades sin pagar su boleto. (I)






