Los pasajeros que tengan vuelos comprados del 3 al 18 de mayo podrán movilizarse al aeropuerto durante el toque de queda.
Además, el conductor que los vaya a dejar o recoger al aeropuerto lo podrá hacer siempre que justifique el desplazamiento con el pase de abordar o boleto del viajero.
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El ministro del Interior, John Reimberg, sostuvo ayer que para quienes ya tienen pasajes programados en horarios nocturnos se mantendrá el mismo mecanismo aplicado en marzo pasado.
“Se permitió que los familiares vayan y retornen con el pasaje del viajero. No tuvimos inconvenientes en ese aspecto. Va a ser de la misma forma”, dijo el ministro.
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En Guayaquil, por ejemplo, en la franja del toque de queda operan aproximadamente ocho vuelos internacionales.
La restricción de movilidad se aplicará entre las 23:00 y las 05:00 del 3 al 18 de mayo en Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, así como los cantones La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
El ministro del Interior aseguró que el nuevo toque de queda anunciado por el presidente Daniel Noboa responde a una planificación definida desde marzo y tiene como propósito central “atacar a los grupos criminales, atacar su economía principalmente”.
Durante una entrevista para Teleamazonas, Reimberg explicó que cuando se dispuso el primer toque de queda (vigente del 15 al 30 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo) ya se había trazado la ruta para esta segunda etapa.
“Cuando lanzamos el primer toque de queda, ya teníamos trazada la ruta para el segundo. No lo queríamos anunciar, pero tampoco lo negamos”, afirmó.
El ministro indicó que el Bloque de Seguridad ha venido trabajando en identificar objetivos vinculados a economías criminales y a integrantes de estructuras delictivas. “Nuestros objetivos son claros y están trazados. Si son delincuentes, hoy sabemos dónde están; si se mueven, sabemos dónde están”, dijo.
Reimberg insistió en que la medida no busca únicamente mostrar una reducción temporal en las cifras.
“No es que quiero guardar a la gente para decir”, indicó.
Según explicó, la meta es debilitar las fuentes de financiamiento ilegal, lo que a su vez impacta en delitos como extorsión, secuestro y delincuencia común.
Recordó que desde enero se registra una disminución de las muertes violentas. “En enero y febrero comenzaron a disminuir. Marzo lo iniciamos también con menos del 30 % en muertes violentas”. (I)