El regreso del grupo surcoreano de K-pop BTS a México provocó una de las mayores controversias recientes en la industria del entretenimiento, al combinar una demanda masiva, fallas en la venta de boletos, denuncias de reventa y, finalmente, la intervención directa del Gobierno mexicano, que incluso recurrió a la vía diplomática para solicitar más conciertos en el país.

BTS anunció tres presentaciones en el Estadio GNP Seguros de Ciudad de México, programadas para el 7, 9 y 10 de mayo de 2026. La expectativa fue inmediata y sin precedentes: autoridades estimaron que cerca de un millón de jóvenes intentaron conseguir boletos, frente a una capacidad total aproximada de 150.000 asistentes entre las tres fechas, lo que anticipó un escenario de alta tensión en el proceso de venta.

Antes de la preventa, la comunidad de seguidores del grupo, conocida como ARMY, exigió en redes sociales mayor transparencia sobre precios, cargos adicionales y mapas de zonas. Las críticas se relacionaron con experiencias anteriores en conciertos masivos en México, donde se denunciaron costos poco claros y prácticas de reventa.

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En ese contexto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) exhortó a la empresa Ticketmaster y a las promotoras a cumplir con la ley y publicar con anticipación los precios y ubicaciones exactas. Durante la venta, la dependencia recibió múltiples quejas y realizó visitas de verificación en módulos cercanos al estadio, donde constató que no existía venta física de boletos para los conciertos de BTS.

Durante la preventa exclusiva para miembros de ARMY y la posterior venta general, miles de usuarios reportaron fallas en la plataforma, largas filas virtuales y la aparición casi inmediata de boletos en sitios de reventa con precios muy superiores a los oficiales. El malestar aumentó ante la percepción de que las entradas se agotaron en cuestión de minutos.

Tras estos hechos, Profeco anunció el inicio de un procedimiento por infracciones a la ley contra Ticketmaster por “falta de claridad en la información”, además de sanciones contra plataformas de reventa por prácticas abusivas. También informó que trabaja en nuevos lineamientos para regular la venta de boletos de conciertos y espectáculos en México.

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en una rueda de prensa este lunes, en el Palacio Nacional en Ciudad de México (México). El regreso del popular grupo surcoreano de K-pop BTS a México ha desatado una de las mayores polémicas recientes en la industria del entretenimiento, al combinar alta demanda, fallas en la venta de boletos, denuncias de reventa y, finalmente, la intervención directa del Gobierno mexicano, que incluso recurrió este lunes a la vía diplomática para que ofrezca más conciertos en el país. Foto: EFE

La polémica llegó hasta la conferencia matutina presidencial, donde la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el problema y señaló que había dialogado con Ocesa, la empresa organizadora, para explorar la posibilidad de abrir más fechas ante la demanda extraordinaria.

En un hecho inédito, la mandataria reveló que envió una nota diplomática al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, para solicitar su intervención y facilitar que BTS realice más conciertos en México o se habiliten alternativas como pantallas masivas. Sheinbaum justificó la gestión como un acto en favor de los jóvenes mexicanos. (E)