Por: Jazmín Solís

Ottis, un perro de un año ocho meses, no paraba de saltar y mover el rabo de la emoción. Al ver a David Córdova, su dueño, se lanzó de inmediato a él y se reencontraron con un gran abrazo. El can pudo retornar el pasado viernes junto a su familia luego de haber sido rescatado, horas antes, del estero Salado por dos integrantes de la División Especializada Fluvial, del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.

El rescate ocurrió la tarde del pasado viernes. Según testigos, una persona que circulaba en una moto lanzó al perro hacia el estero desde el puente Patria, ubicado en las calles Gómez Rendón y la 38, en el suburbio.

Julio Jines, operador de la compañía Almirante Juan Illingworth n.º 69 de esa división fluvial, comentó que testigos alertaron al ECU911 al ver que el can salió a flote luego de haber sido lanzado, por lo que acudieron a la emergencia de inmediato.

“El perro estaba en uno de los pilares del puente, todo sucio, mojado. Apenas vio que yo me lancé al agua para ir a rescatarlo, él también ya venía nadando hacia mí, muy mansito, se dejó rescatar nomás”, comentó Jines.

Dijo que en esa intervención lo acompañó el piloto de la embarcación Jeison Tuárez. El equipo de comunicación del Cuerpo de Bomberos informó que el rescate se realizó en un bote de intervención rápida, zodiack de rescate 4.

Luego del rescate, el perro fue asistido por personal especializado de la Unidad de Rescate Animal del Municipio de Guayaquil, ellos comprobaron su buen estado de salud, que no era un perro callejero y que estaba cuidado.

Este caso se viralizó desde las cuentas de la alcaldesa Cynthia Viteri y del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil. Por esas plataformas, David, el dueño del perro, se enteró y acudió a la compañía Almirante Juan Illingworth n.º 69 de la División Especializada Fluvial, ubicada en la avenida Barcelona, y pudo reencontrarse con su can.

Él comentó que su mascota salió de la casa un momento, que luego fueron a buscarla y nadie daba razón. “No sé si se lo estaban robando y lo lanzaron al estero, no sé por qué hay gente mala. Ahora ya le voy a poner correa y placa con mi nombre y mi número de teléfono para que esto no vuelva a ocurrir, ya solo saldrá con su correa”, dijo David quien tiene a Ottis desde que era un cachorro de dos meses. (I)