El giro de negocio de mercado gastronómico se mantiene, pero se concentra en una sola nave. El Carmen es, desde este jueves, 23 de febrero, el sitio en donde se alberga a 18 marcas que ofrecen platillos variados en Mercado del Río.
Durante la mañana de este jueves, a unas dos horas de arrancar con la atención regular en este punto ubicado dentro del Malecón Simón Bolívar, trabajadores de los diferentes locales finiquitaban la mudanza que se inició en días pasados.
Publicidad
El Mercado del Río entró a operar solo con una nave, pues la segunda se decidió cerrarla.
El Mercado del Río, ubicado en el Malecón, se achica y solo ocupará una nave
Desde la nave Astillero ubicada a pocos metros de El Carmen se trasladaban ollas y demás insumos de cocina.
Publicidad
Las puertas del primer espacio de casi 1.000 metros cuadrados se mantuvieron cerradas.
En otros locales ya se colocaban carteles en los espacios que compartirán con otras marcas gastronómicas. El soldado de estructuras, la unión de mesones y demás arreglos se realizaron en horas de la mañana de este jueves.
Nicolás Romero, presidente del Consorcio Gastronómico (Mercado del Río), explicó que la reducción del espacio es del 50 %, pero el porcentaje no es el equivalente a la reducción de platillos y de marcas. De 750 platos se pasó a 600 y de 26 locales a 18.
El empresario esgrime cambios en el mercado para justificar esta reducción que sufre el Mercado del Río.
“Hay un cambio en los clientes, en el tipo de visitante del centro de la ciudad; hay una mezcla de clientes. Es clave cuidar la economía de los clientes″, explicó Romero.
La reducción del espacio que manejaba el Mercado del Río se da a cinco años de su inauguración.
El lugar fue abierto en el periodo de Jaime Nebot y cuando se lo impulsó se buscaba que sea un espacio similar como tienen Madrid o Montevideo. El punto de llegada de turistas. Nebot dijo que el espacio era mejor que otros. “Quienes conozcan el nuevo Mercado del Río van a comprobar que es mejor que el de San Miguel (de Madrid)”, manifestó en la inauguración.
Al hablar de un cambio de clientes, Romero detalló que se debe a que existen hoy en la ciudad menos visitantes extranjeros de lo que se tenía en 2020, año prepandemia. Asimismo, se reconfiguró el poder adquisitivo de los clientes, es decir, disminuyó.
Entre los planes para la nave que ahora queda desocupada es levantar un proyecto complementario al mercado gastronómico. Se mantendría el concepto de plaza, pero con una oferta distinta.
“Estamos analizando y trabajando en un proyecto para, ojalá en los próximos tres o cuatro meses, una nueva alternativa acorde con la mezcla de clientela que se tiene hoy en día”, detalló. (I)