El exceso de velocidad mata. La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) de Guayaquil en conjunto con la ONG iniciativa Bloomberg Philanthropies y la Asociación Internacional de Policía de Control (IACP) buscan difundir este mensaje en campañas concienciación para calar en la sociedad y reducir los accidentes que han provocado lesiones a más de 9.000 personas y unas 300 muertes en la urbe, entre 2019 y febrero pasado.

Omar González, coordinador de Fiscalización y Control de la Iniciativa Bloomberg, explica que la ONG suscribió un acuerdo de cooperación con la ciudad para implementar estrategias que han ayudado a bajar los niveles de siniestralidad en otros países.

“(Para) complementar los controles que tiene la ciudad, que son controles automáticos, y hacer controles en vías, apoyados en dispositivos electrónicos”, indica.

Esos dispositivos donados por la organización aliada IACP, detalla, son equipos de funcionalidad láser que tienen una mayor precisión y cobertura que un radar en la detección de un infractor.

Su uso, sin embargo, no tendrá como objetivo la imposición masiva de multas, ya que la intención de este plan es disuadir al conductor para que baje la velocidad y, en el mediano plazo, se convierta en un hábito respetar los límites de velocidad.

“Los controles se ubicarán de forma visible, que sea fácilmente identificable por los conductores (...). Y finalmente para quienes no atiendan esas recomendaciones habrá la necesidad posteriormente de imponer la sanción”, agrega el coronel retirado de la Policía de Colombia, quien enfatiza que se busca salvar la vida, sobre todo, de peatones, ciclistas y motociclistas, los grupos más vulnerables en el ámbito de movilidad. (I)