Un ambiente de conmoción aún se vive en las calles Clemente Ballén y Rumichaca, en el casco comercial de Guayaquil. Tanto vendedores como transeúntes lamentan el fallecimiento de una mujer arrollada esta semana por un bus de la línea 152.
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Agentes permanecen en zonas críticas con mayor afluencia de peatones y buses


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Un ambiente de conmoción aún se vive en las calles Clemente Ballén y Rumichaca, en el casco comercial de Guayaquil. Tanto vendedores como transeúntes lamentan el fallecimiento de una mujer arrollada esta semana por un bus de la línea 152.