Uniformados de la Policía Nacional recorren diferentes puntos en Puerto Santa Ana, zona residencial y comercial del centro de Guayaquil. La presencia de los uniformados y las rondas, según residentes y trabajadores de restaurantes y comercios, se incrementaron en las últimas horas tras la muerte de alias Frenillo, cabecilla de Mafia 18.
Sin embargo, aseguran que aún se requiere una mayor intervención y presencia perenne en esa zona turística y residencial para evitar que se repita un hecho violento similar.
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El ministro John Reimberg confirmó que para evitar su captura en el marco de un operativo policial, Jeremy Zambrano, alias Frenillo, se lanzó desde el noveno piso de un edificio de ese sector.
El área donde cayó el cuerpo el 16 de abril se mantiene con cintas de seguridad para evitar que peatones se acerquen.
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La edificación donde murió alias Frenillo tiene departamentos. Unos son usados para alquileres temporales.
Un día después de este hecho, uniformados se desplegaron en diferentes puntos de Puerto Santa Ana. En la zona de los restaurantes y a la altura de los museos, policías -no solo de la división turística- realizan recorridos a pie.
El patrullaje se suma al de los agentes de control municipal que hacen base en la Estación de Acción Segura (EAS) que se habilitó para este sector en 2025.
El residente de uno de los edificios de Puerto Santa Ana dijo que el último hecho violento coloca, nuevamente, sobre la mesa el tema de la seguridad en esta zona de alta plusvalía y la necesidad de que se refuercen los requisitos para alquilar propiedades.
El pedido de los propietarios de departamentos en esa zona data desde 2022 e incluso antes.
La muerte de alias Frenillo se suma a la ya registrada en febrero de ese año en similares circunstancias. A inicios de 2022, un hombre se lanzó desde el piso número 17 de uno de los edificios en este sector. Aunque miembros de instituciones de primera respuesta intentaron persuadirlo para que no lo hiciera, el hombre se suicidó.
El hecho marcó, en ese entonces, a Puerto Santa Ana.
Alquileres irregulares y falta de control
Para 2023, la queja de la prostitución que acechaba al sector llevó a que los vecinos trataran de frenar el alquiler temporal de suites para esos fines. En ese año se concretaron reuniones con el cabildo para seguridad e impulso al turismo.
La problemática, sin embargo, aseguran que se mantiene y a esta se añade el poco control para alquilar propiedades por parte de ciertos dueños de departamentos.
Según otro residente, dueños de departamentos ofrecen -a través de terceros- el alquiler por horas, días o semanas, pero sin solicitar mayor requisito. Esto no sucede en todos los casos, agregó que hay propietarios que ofertan sus departamentos en plataformas reconocidas que tienen otro tipo de regulaciones y son formales.
En el primer caso, citó que existen terceras personas que hacen el contacto con los inquilinos, cobran por la estadía y hacen la entrega de la llave o tarjeta. En algunos casos, no se les pide ni la cédula.
Una joven que tramita los alquileres en una suite de esta zona comentó que se comunica por WhatsApp con el interesado, que regularmente es recomendado por el dueño, hace el cobro y entrega el departamento.
“A veces los que alquilan no tienen ni foto de perfil (en WhatsApp). Ellos llegan referidos, hacen el pago y uno solo coordina con la persona del lobby para que les entreguen la llave”, manifestó la mujer.
En lo que va del 2026, por ejemplo, ha alquilado más de cinco veces la suite, pero solo en dos de ellas ha conocido en persona al cliente.
“Eso sucede mucho, no es en todos los casos, pero a veces solo les importa a los dueños que paguen la estancia y que el departamento quede bien. Creo que no les importa saber a quién se alquila”, dijo el residente de un edificio en Puerto Santa Ana.
La práctica, según moradores, no es nueva y se agudizó desde la pandemia, en 2020.
“Aquí se ve de todo, se ven carros sin placas o mucha gente que se la ve por un par de semanas y luego desaparecen y aparecen semanas después. Es todo raro y nadie habla por temor”, dijo el trabajador de un restaurante de la zona.
Demandas de seguridad y soluciones
En materia de seguridad, recalcó que es necesaria la presencia perenne de la Policía para evitar los robos a vehículos que se han vuelto recurrentes desde hace poco más de un año.
“No negamos que se ve a la policía, pero creo que debería ser más. Quizá se requiere mapear los puntos ‘críticos’ para allí colocar carpas que permitan que la policía se quede ahí de largo”, manifestó un morador de Puerto Santa Ana.
Para usuarios que llegan hasta este punto turístico, para degustar alimentos o alquilar, se necesita una reunión con los administradores de las diferentes edificaciones y autoridades. (I)