Cada viernes y sábado, la calle Panamá se transforma en un punto de encuentro para residentes y visitantes, con música, presentaciones artísticas y una oferta que busca dinamizar el comercio local.
Sin embargo, junto con la afluencia de público también han aparecido escenas que generan incomodidad y preocupación entre quienes trabajan y transitan a diario por la zona.
Publicidad
Abraham Bailón, comerciante de un local, relató que los problemas no son aislados ni recientes. Según su testimonio, después de algunas jornadas nocturnas quedan botellas de vidrio, restos de basura y, en varios casos, vómito en las aceras y entradas de los locales.
“En la puerta tenemos que limpiar con baldes de agua porque dejan bastante suciedad. No respetan los negocios y tiran basura”, señaló. A esto se suma, afirmó, el consumo de marihuana en las esquinas, una situación que, a su criterio, ahuyenta a los clientes.
Publicidad
“La gente a veces ni se acerca por el olor. Eso, más que ayudarnos, nos perjudica. No podemos trabajar bien y al final somos nosotros los que limpiamos lo que dejan”, agregó.
El comerciante aseguró que, aunque en ciertos fines de semana las ventas han mostrado una leve mejora, el balance sigue siendo negativo cuando el entorno se torna incómodo para familias y compradores habituales.
Para él, el problema no es la actividad cultural en sí, sino la falta de respeto por el espacio público y por quienes dependen del comercio diario para sostenerse.
La percepción se repite entre peatones. Gabriel Salazar consideró que la zona necesita mayor control y, sobre todo, educación cívica.
“Debería haber más control en estas plazas, pero también enseñar a la gente a comportarse. Hay personas que vienen a divertirse sanamente y se van tranquilas, pero otras llegan a hacer escándalos y shows en la calle”, comentó.
En su opinión, permitir que ese tipo de conductas se normalice termina afectando a quienes sí buscan disfrutar del lugar sin generar molestias.
El llamado a la colaboración ciudadana
Desde otra mirada, la de quienes recién llegan a la ciudad, también surgen reflexiones. Santiago Maldonado, nuevo residente proveniente de Loja, contaba que aún no ha presenciado directamente los excesos.
Para él, el debate va más allá de una fiesta o un evento puntual y se relaciona con la falta de colaboración entre ciudadanos.
“Deberíamos ayudarnos más. Aquí muchas veces la gente prefiere grabar con el celular antes que ayudar”, sostuvo.
Maldonado cree que conductas como orinar en la vía pública o ensuciar espacios comunes deberían ser corregidas primero por la misma ciudadanía, con diálogo y sentido de comunidad.
“Cada quien ve solo por lo suyo y eso hace que todo se vea mal y que se tomen decisiones más drásticas”, reflexionó.
Advertencia del alcalde y acciones municipales
En medio de estas posturas, el alcalde Aquiles Alvarez ha puesto sobre la mesa una advertencia clara.
Según publicó en la red social X, si las situaciones de deterioro continúan en la calle Panamá, podría disponerse la suspensión de las actividades nocturnas que buscan darle vida a un sector que, antes de las 17:00, permanecía sin mayor movimiento.
El mensaje estuvo acompañado de imágenes que mostraban daños en los adoquines del piso y botellas de vidrio dentro de compartimientos de luminarias.
“Si no se cuida la ciudad, no podemos seguir incentivando ni apostando por estos espacios. Es realmente una pena”, escribió el alcalde, en un llamado directo a la corresponsabilidad ciudadana.
En días recientes, además, se han registrado quejas por consumo de alcohol en la vía pública, acumulación de desechos y presencia de comerciantes informales.
Desde el Municipio, no obstante, se ha resaltado que el evento "Cae a Panamá nocturna" se ha consolidado como una activación relevante del turismo urbano y la convivencia.
Cada jornada cuenta con una programación cultural que incluye artistas nacionales y DJ, así como un despliegue de seguridad compuesto por agentes de Segura EP, personal de seguridad privada, un vehículo patrulla y apoyo de la Agencia de Tránsito y Movilidad para regular la circulación.
Asimismo, se han instalado baterías sanitarias, puntos para la disposición de desechos y señalética con mensajes de buenas prácticas.
Al finalizar cada noche, brigadas de limpieza realizan barrido e hidrolavado para dejar el sector en condiciones adecuadas.
Un reciente incidente se produjo el viernes cuando se reportó humo saliendo de cajetines ubicados en una de las aceras de la calle Panamá. Eso generó alarma entre transeúntes, vendedores informales y hasta propietarios de negocios que acudieron a este sector del centro de Guayaquil la noche del viernes.
Ante los reportes ciudadanos sobre este incidente en las calles Roca y Luzárraga, el Municipio indicó que las redes y sistemas eléctricos “son de competencia exclusiva de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL-EP), responsable de su operación, mantenimiento y seguridad”.
No obstante, citó que personal municipal acudió al lugar para “verificar la situación y constató que el inconveniente fue atendido y solucionado, sin registrarse afectaciones adicionales en la zona”. (I)