El cerro El Muerto se llenó de vida. Más de 20 niños junto a sus padres y el resto de familiares hicieron volar una diversidad de cometas: triangulares, hexagonales, en forma de rombo y de aves multicolor.

Entre bromas y risas veían cuál alcazaba más altura en esa localidad ubicada en El Morro, parroquia rural de Guayaquil.

Narcisa, residente de Puerto Azul en Guayaquil, comentó que llegó con sus tres nietos de 12, 10 y 5 años para que se diviertan con las cometas.

“Este espacio me parece necesario porque los niños están encerrados con el celular, en esos juegos en línea, videos, y jugar al aire libre es lo que ellos necesitan”, refirió ella.

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Habitantes de El Morro y visitantes de Guayaquil disfrutaron la mañana de este domingo de una jornada de integración cultural.

Kahida Rivera, presidenta del barrio Campo Alegre El Morro, comentó que hace unos días se les ocurrió junto a la comunidad aprovechar los vientos de junio para crear una mañana de vuelo de cometas, manteniendo las normas de bioseguridad al aire libre por la pandemia del COVID-19.

Familias disfrutaron de volar cometas en Guayaquil

“Esta iniciativa tuvo mucha acogida por parte de las familias residentes, se elaboraron con los niños estas cometas, se usó caña, papel cometa, cuerdas, sacos de yute, pintura. Y se invitaron a familiares, conocidos y por redes sociales para que conozcan este punto rural de Guayaquil”, comentó.

Añadió que en medio de la pandemia los niños y sus familias necesitan espacios al aire libre para poder liberarse del estrés del encierro sin temor a contagiarse.

Juan Lozano, residente de Guayaquil, comentó que es bueno compartir con la familia en actividades tradicionales como el volar cometas, ya que son tradiciones que se están perdiendo por la tecnología.

Más de 50 personas acudieron al sitio, entre adultos mayores, adultos y niños que disfrutaron de la jornada cultural y familiar. (I)