En la intersección de las calles 15 y Alcedo, en el suroeste de Guayaquil, dos figuras de gran formato se han vuelto parada obligatoria: Iron Man y Vecna.
Detrás de ambos está el trabajo de los hermanos Carpio, una familia con más de una década dedicada a la elaboración de monigotes gigantes.
Publicidad
Gary Carpio cuenta que la inspiración nace en casa. “Mi hermano es fanático de Iron Man y este año quiso recrearlo. Vecna lo hicimos porque este año volvió con fuerza Stranger Things y también somos seguidores”, explica.
Iron Man, personaje del universo Marvel creado por Stan Lee y Jack Kirby, mide cerca de 9 metros y destaca por un sistema de iluminación que simula energía en los ojos y el pecho.
Publicidad
“Las luces están en los ojos y en el corazón. En la noche todo queda encendido y se ve muy bonito”, señala Gary.
El montaje requirió acostar la estructura para realizar las conexiones internas y luego levantarla una vez listos los acabados.
“Todo es cableado. Hay que empalmar bien los cables para que funcione sin problemas”.
La familia Carpio trabaja con caña, madera, cartón y papel, además de cableado eléctrico adquirido de forma regular.
No usan material reciclado. La inversión total, que incluye también un tercer conjunto inspirado en Los Picapiedras con su icónico vehículo y Dino, bordea los $ 700.
La construcción tomó cerca de dos meses y en ella participaron dos hermanos, tres primos y un cuñado.
“Desde que tengo memoria hago años viejos. Hemos aprendido con los años, cometiendo errores y corrigiéndolos”, resume Gary, quien invita al público a visitar el lugar y tomarse fotografías.
Mazinkaiser, evolución del clásico Mazinger Z
A pocos metros, también sobre la calle Alcedo, otro gigante metálico llama la atención: Mazinkaiser, evolución del clásico Mazinger Z.
El responsable es Daniel González Reyes, artesano de 53 años, nacido y criado en el sector. “Este es el más avanzado de la saga de Mazinger Z. Me tomó dos meses hacerlo”, explica.
La estructura combina metal, PVC, madera, caña, cartón y capas de pintura. Cuatro personas trabajaron en el proyecto.
El monigote mide 7 metros e incorpora luces en la espada, los ojos, el escudo, los cuernos del casco y en la nave superior.
“Yo trabajo en construcción y tengo noción de electricidad. Cada parte tiene su conexión y en la noche solo se enchufa la extensión”, detalla González, quien dejó hace años la fabricación de monigotes pequeños para venta y ahora se dedica exclusivamente a piezas gigantes de exhibición.
En una zona cercana, en las calles 16 y Ayacucho, entre Huancavilca, se ubica el Sombrerero Loco de Alicia en el país de las maravillas. La escultura mide 11 metros y es autoría de Fausto Merejildo y José Luis Cabezas Macías.
Esta gigante estructura cuenta con luces intermitentes y una cámara de humo que se activa de abajo hacia arriba.
Parque temático de Naruto
En la 18 y Francisco Segura, entrando por la 25 o pasando el puente de la A, la propuesta escala aún más: un parque temático completo inspirado en Naruto, el popular anime japonés.
El autor es José Luis Morales, quien lidera una escenografía que recrea la Aldea Oculta de la Hoja con cinco estaciones y doce personajes, varios con movimientos automatizados y efectos visuales.
El recorrido incluye la Montaña de los Hokage, Gamabunta —sobre cuyo lomo pueden subirse los visitantes—, la cueva de Orochimaru con figuras móviles, la oficina de los Hokage y el espacio interno de Naruto, donde aparece Kurama, el zorro de nueve colas.
Por ejemplo, el Gamabunta tiene luces en sus ojos y emana huma de una pipa.
Incluso se prepara la activación de Pain, antagonista de la serie, que “flota” desde el techo como parte de un show.
La construcción tomó cuatro meses y fue financiada con recursos propios. Plywood, fierro, cartón, papel, pinturas fluorescentes y luces ultravioletas forman parte del montaje.
Cuatro personas se repartieron tareas específicas, desde diseño hasta instalación electrónica. La entrada cuesta $ 1 y el circuito permanecerá activo, de forma tentativa, hasta el 15 de enero. (I)