Por un ajuste de cuentas habría ocurrido el crimen de Carlos Eduardo Mena Santos, de 36 años, la noche de ayer en el barrio Cayambe, en el norte de Cuenca, según las primeras investigaciones de la Policía Nacional y la Fiscalía del Azuay.

Ambas instituciones tuvieron este viernes más detalles de cómo se desarrolló este nuevo asesinato, el primero en lo que va del año en Cuenca y que atemorizó a la ciudadanía.

Según el reporte de la Policía, la víctima llegó a ver a una mujer que trabajaba en un prostíbulo de la zona y mientras estaba estacionado recibió siete disparos.

Allí se detalla que el año pasado Mena salió en libertad condicional tras cumplir parcialmente una pena por asesinato. Se agrega que nació en Los Ríos, vivía en Guayaquil y hace pocos meses se mudó a Cuenca.

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Según el fiscal provincial, Leonardo Amoroso, el hombre de 36 años se presentaba en Riobamba para justificar su arraigo, una vez que recibió la prelibertad por el delito del que se lo sentenció, asesinato.

Dos asesinatos se registraron en las provincias de Manabí y Azuay este jueves 20

El comandante encargado de la Policía en Azuay, William Egas, confirmó que la víctima vino a Cuenca desde la provincia del Guayas, en donde hace poco salió de la cárcel.

El uniformado recordó que el ahora occiso “tenía antecedentes penales y la motivación fue un ajuste de cuentas”, ya que tenía amenazas de “alguna organización” en otra provincia, por lo que decidió mudarse a la capital azuaya.

En el informe se detalló que en la zona se encontraron once balas calibre 9 milímetros, dos de las cuales se ubicaron en el cráneo.

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Amoroso contó que en las primeras versiones obtenidas el sujeto llegó a la calle Cayambe para recoger a la mujer que, aparentemente, era su pareja y trabajaba en un night club llamado El Trébol.

En el testimonio se detalla que dos hombres ingresaron al prostíbulo para decirle a la mujer que Mena fue asesinado. Ella salió y al ver la escena se desplomó, quedándose sobre la acera para responder las preguntas de los uniformados.

Añadió que otro dato que conocieron es que el auto en el que se movilizaba, el Ford Negro de placas GSH2086, no era de su propiedad, sino de una mujer identificada como Elena Jéssica V. C., con quien se comunicaron y también les dio información. Además, la autoridad contó que a pocas cuadras del lugar se encontró una motocicleta de color negro sin placas y dos cascos, que se estima fueron utilizados por los presuntos sicarios. (I)