Los adultos mayores, sobre todo los que tienen cuadros médicos persistentes, figuran entre la población vulnerable que puede sufrir afectaciones por las altas temperaturas.
Guayaquil, en la última semana, ha registrado valores superiores a los 32 grados y sensación térmica cercana a los 40 grados. Según médicos, el calor extremo puede agravar diversas condiciones de salud, especialmente aquellos con enfermedades crónicas como la diabetes e hipertensión.
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El subdirector de Salud municipal, Andrés Díaz Armas, hizo hincapié en que estos grupos vulnerables son los que pueden presentar un mayor riesgo de sufrir deshidratación y golpes de calor.
El especialista explicó que el síntoma más común es la deshidratación leve, que se manifiesta con sed. Sin embargo, advirtió que en los adultos mayores esta señal puede pasar desapercibida, pues pueden perder la sensación de sed.
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Por ello recomendó que con este grupo se debe mantener una hidratación constante, incluso sin sentir sed, con pequeños sorbos de agua cada una o dos horas. De no hacerlo, el cuadro puede agravarse.
En una fase moderada, las afectaciones por las altas temperaturas pueden incluir dolor de cabeza, debilidad y orina oscura; mientras que en casos graves se presentan desorientación, desmayos y baja de presión arterial.
Díaz también enfatizó que la sensación térmica incrementa el impacto del calor, por lo que es importante tomar medidas preventivas como usar ropa ligera y de colores claros, evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 15:00, y limitar la actividad física en ese horario.
En cuanto a la hidratación, señaló que no solo se puede recurrir a bebidas comerciales. En casa, los usuarios pueden preparar una solución bebible con un litro de agua, seis cucharaditas de azúcar y media cucharadita de sal, que puede consumirse durante 24 horas.
Díaz indicó que en el caso de pacientes con hipertensión o enfermedades cardiovasculares que suelen tener restricciones en la ingesta de líquidos, se puede ajustar este tema durante episodios de calor, incrementando ligeramente el consumo sin excederse.
Recomendaciones para pacientes con hipertensión
El médico intensivista Alberto Campodónico explicó que en los pacientes con hipertensión las altas temperaturas pueden provocar mayor pérdida de líquidos y electrolitos, lo que incrementa el riesgo de desmayos, desorientación, debilidad y dolores de cabeza.
Además, el corazón debe hacer un mayor esfuerzo, lo que puede desencadenar crisis hipertensivas.
Por esta razón, recomienda que las personas hipertensas, en el contexto del calor extremo, controlen regularmente su presión arterial, tomen su medicación a tiempo y eviten exponerse al sol, especialmente entre las 10:00 y las 16:00.
Efectos del calor en pacientes con diabetes
En el caso de pacientes con diabetes el riesgo también aumenta.
Campodónico precisó que cuando los niveles de glucosa están elevados, el cuerpo tiende a deshidratarse con mayor facilidad.
Sumado al calor, esto puede derivar en cuadros de deshidratación severa, falla renal e incluso complicaciones como la acumulación de cuerpos cetónicos, lo que puede desencadenar una cetoacidosis diabética.
Para estos pacientes, señaló, se recomienda un mayor consumo de líquidos, entre dos y tres litros diarios, siempre y cuando no exista restricción médica.
Asimismo, las personas con diabetes deben tener especial atención por el desarrollo de infecciones en la piel por la sudoración excesiva.
En ese sentido, recomiendan los doctores mantener una adecuada higiene, cambiarse de ropa con frecuencia y evitar la humedad prolongada.
Afecciones dermatológicas en adultos mayores
El médico intensivista explicó que el calor tiene efectos importantes sobre la piel. En los adultos mayores, que suelen tener una piel más delgada y sensible, la exposición al sol puede provocar quemaduras solares, ampollas y lesiones.
Asimismo, pueden agravarse enfermedades dermatológicas como psoriasis, vitiligo o dermatitis que hayan sido diagnosticadas con anterioridad.
Campodónico señaló que con el calor se incrementa la aparición de infecciones bacterianas y fúngicas, como impétigo, erisipela o tiñas, debido al calor y la humedad.
Medidas preventivas y cuidado general
Ante este escenario, médicos recomiendan que los adultos mayores no permanezcan más de 10 minutos bajo el sol sin protección. El uso de bloqueador solar con factor mayor a 50 es fundamental, incluso en interiores o dentro de vehículos, ya que los rayos ultravioleta pueden atravesar el vidrio.
Estas recomendaciones se suman a mantenerse hidratado, usar ropa ligera y de colores claros, gafas y buscar espacios con sombra.
Para los adultos mayores con movilidad reducida, además, los médicos recomiendan movilizarlos cada una o dos horas para prevenir úlceras por presión y vigilar el uso de pañales para evitar irritaciones que puedan derivar en infecciones.
Los médicos aseguran que la prevención es clave para evitar complicaciones. Por ello, instan a la ciudadanía a actuar a tiempo para evitar cuadros de salud graves. (I)