Más techados se evidencian en el terreno en litigio ubicado en la oreja vial que conecta la autopista Narcisa de Jesús con la avenida Francisco de Orellana, sector Pascuales, norte de Guayaquil.

Una casa de madera y dos de cemento, la primera levantada sobre algunos palos y las otras de una sola planta, no tendrían ni dos años de construcción.

Allí fue retirado el letrero que por varios años anunciaba que ahí se construiría una escuela de formación de policías nacionales.

Según Vidal Ronquillo, posesionario que se cubre del sol refugiándose en la casa de madera, el terreno en disputa tiene quince hectáreas. Él se dice dueño de una pequeña parte.

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“Desde el año 2012 tenemos presentadas varias prescripciones adquisitivas de dominio, inclusive ya hay varias sentencias favorables para algunos”, expone Ronquillo, quien dice que se dedica a la agricultura y que espera pronto cosechar pitahaya.

Además de grupos dedicados a la agricultura, en el terreno de quince hectáreas funciona un negocio de elaboración y venta de bloques, otro de ladrillos, un patio de carros y una comercializadora de materiales de construcción.

En estos casos, más de un propietario de negocio ya tendría fallos a favor.

https://www.eluniverso.com/guayaquil/2021/01/28/nota/9604591/quejas-terreno-vacio-urbanizacion-autopista-narcisa-jesus/

Más de quince ciudadanos defenderían para ellos lotes del terreno que está en disputa, según Ronquillo, con la empresa estatal Inmobiliar, que está a cargo de precautelar los bienes del Estado.

En el caso ha habido inspecciones de la Fiscalía. Los posesionarios dicen que el tratamiento no ha sido como invasión de tierras, que las partes siguen presentando documentos al juez para una próxima resolución que ponga fin al litigio.

De terreno rústico, el espacio habría pasado a área urbana por posible resolución municipal. Quienes están asentados en la propiedad niegan que luego del fallo judicial planeen vender lotes para desarrollo inmobiliario.

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En el portal web de Inmobiliar consta para Guayaquil un número convencional de contacto. El sistema pide un número de extensión. Este Diario busca una vocería a través de este enlace.

En la acera contraria de la autopista, el Municipio de Guayaquil levanta un refugio animal. En el sitio hay un letrero de veterinarios que atienden a perros y gatos.

También al borde de la autopista, en la zona del nuevo puente a Daule, al menos cincuenta grupos familiares se mantienen en dos turnos por jornada en el lote donde se había planificado una urbanización.

Reclamo ciudadano en Guayaquil por fallido programa de vivienda

En cifras redondas, los ciudadanos habrían pagado entre $ 25.000 y $ 45.000 a la inmobiliaria que dejó el proyecto a medias.

Víctor Barahona, vocero de las familias que dicen haber sido estafadas, menciona que tomaron posesión de las tierras para evitar un remate de la propiedad, puesto que dos financieras buscan, como ellos, recuperar su inversión.

El caso se remonta al 2012. El vocero Barahona indica que pagaron por solares y casas y que por ello toman los espacios que en su momento les adjudicó la empresa; que proponen que una franja comercial de la lotización se venda para de ahí obtener recursos y cubrir el dinero que reclaman las dos financieras.

Según él, el monto suma $ 3′500.000, pero con recargos por el problema legal, el valor sería de alrededor de $ 5′000.000.

Las familias han llevado carpas y pernoctan dentro de casas inconclusas o a la intemperie. Esperan quedarse en los predios que reclaman como suyos porque, remarcan, ya los pagaron a la inmobiliaria.

Los reclamantes cuestionaron que el predio en disputa genere recursos no para quienes supuestamente han sido estafados. Aluden a un cerramiento interior en el que está guardada la flota del anterior consorcio de recolección de basura, o una valla publicitaria. (I)