Por sus enfermedades preexistentes que podían representar un alto riesgo, Eulalia mantuvo un estricto cuidado desde que apareció la pandemia en marzo del 2020. Sus salidas eran limitadas y los contactos familiares eran básicamente con sus hijos.

Cuando salía a caminar por la urbanización en la que reside en el norte de Guayaquil optaba por caminar sola, con mascarilla. Las reuniones con terceros eran casi inexistentes.

En las fiestas de Navidad se reunió solo con sus tres hijos y nueras, algunos de los cuales cumplen una modalidad híbrida de trabajo. Fue todo. Los primeros días de enero comenzó a sentir malestar en el cuerpo: escalofríos, dolor en la garganta y fiebre. Con el paso de los días, su esposo y sus hijos empezaron a sentir similar sintomatología.

Cuatro miembros de los que viven en su casa y que más síntomas presentaban decidieron hacerse pruebas de PCR en un laboratorio particular. Desembolsaron más de $ 200 en pruebas PCR. El resultado fue positivo para COVID-19 y la variante detectada fue ómicron en todos ellos. Conocido el resultado, las pruebas se replicaron en todo el resto de la familia que departió la Navidad.

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En gastos médicos, exámenes por su condición diabética y medicamentos que ha debido comprar, solo en la casa de Eulalia la factura supera los $ 300. En la casa de un hijo el gasto llega a los $ 100. Los cuadros no han requerido de hospitalización, sino cuidados en casa.

Los desembolsos en los que incurren pacientes infectados en esta nueva ola de contagios pueden variar, dependiendo del cuadro que presenten. Médicos que estos días tratan a pacientes contagiados de COVID-19 indican que generalmente deben contrarrestar cuadros de diarrea, mucosidad, fiebre y dolores articulares, y en casos complejos, que aún no demanden una hospitalización urgente, descompensaciones cardiacas.

Durante las primeras dos semanas de este mes, Ecuador ha reportado un incremento de casos de COVID-19. Cientos se atienden en casa. API

“Con el ómicron, los síntomas son menos letales y los pacientes no están haciendo neumonía, con delta sí; con ómicron, los pacientes con $ 15 pueden salir de sus cuadros, se les dan antigripales, analgésicos y medicamentos para la fiebre, porque la sintomatología dura entre siete y diez días”, expone Orlando Paz, médico en libre ejercicio que asegura que a diario trata a pacientes con COVID y que según sus cuentas suma 1.200 atenciones desde el inicio de la pandemia, “desde Mocolí hasta el Guasmo”.

La acelerada propagación de la variante ómicron deriva en que familias enteras se contagien del virus, lo que golpea más la economía del hogar, puesto que, por ejemplo, de necesitar corroborar o descartar el contagio una prueba RT-PCR cuesta $ 45,08 como máximo en Ecuador, según la directriz de la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess).

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Covid ómicron ¿me puedo volver a contagiar tras haberme recuperado?

Con el reciente registro de 4.253 casos en un día, el Ministerio de Salud Pública (MSP) determinó que la positividad alcanza el 54,32 % a nivel nacional.

La ministra Ximena Garzón sostuvo el viernes 14 que el nuevo brote de COVID-19 en Ecuador generaba más de 19.000 casos confirmados en una semana.

En foro, ministra de Salud, Ximena Garzón, sostuvo que rebrote de COVID-19 genera más de 19.000 casos confirmados, en una semana

Excluyendo el egreso por aquella prueba, el costo del tratamiento para contrarrestar la sintomatología del COVID-19 va de $ 15 a $ 300, según médicos consultados y ciudadanos que han superado la enfermedad. Los primeros remarcan la recomendación de no automedicarse.

“Enmascaran el cuadro y cuando van el médico encuentra un revolú, no sabe por dónde empezar, porque ya se han tomado la Analgan, paracetamol, ya se han metido todo lo que copian de otra receta y eso está mal; yo no utilizo ya paracetamol ni Analgan, eso está proscrito; sí utilizo ibuprofeno, es mejor, para la fiebre, el malestar...”, sostiene Paz.

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La demanda de medicinas, vitaminas y otros insumos para tratar males respiratorios ha aumentado.

Carlos Ulfe, presidente de la Comisión Médica Voluntaria del Ecuador, promedia en $ 40 el egreso por paciente para el tratamiento en casa. Dice que muchos padecen diarrea y habla de la prescripción de suero oral, de fármacos para la protección de la flora intestinal y la compra de frutas y verduras para recuperar al enfermo, que generalmente ha perdido el apetito, y motiva a que se le suban las defensas.

“Debe comprar guanábana, guayaba, sandía, lo que le provoca, naranja, acelga, espinaca, alimentación especial para poder conservar la salud”, menciona y agrega que una vez que termina la diarrea hay que suministrar vitamina C, que en presentación de pastillas efervescentes tiene un costo promedio de $ 6.

Detalla otros fármacos para superar la mucosidad, que uno costaría $ 18 en nombre comercial; y enumera otros para los demás síntomas como fiebre y molestias articulares. “El COVID-19 ahora sí da chance para aplicar un tratamiento adecuado, no es tan agresivo, sí es infeccioso, pero no es tan agresivo para afectar los pulmones...”.

Wilson Tenorio, presidente del Colegio de Médicos del Guayas, dice que una familia bien podría gastar $ 300 para tratar a sus enfermos en casa. Menciona la importancia de mantener las defensas altas con buena alimentación y vitaminas.

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“El tratamiento es sintomático: si tienes fiebre, tomas paracetamol; si tienes tos, otro fármaco”, expresa y llama a no automedicarse y a buscar rápido asistencia en un hospital en caso de descompensación cardiaca.

María Valle, de 44 años, quien recién superó el COVID-19, menciona que por dos días de oxígeno canceló $ 50, que al médico que la atendió en casa le dio una cifra similar, que su tratamiento que incluyó tres días con el suministro de un suero le representó $ 120, incluyendo las tres ampollas de corticoide, y comprando vitaminas y productos que favorecían su sistema inmunológico su cuenta en una semana sí llegó a $ 300.

Señala que uno de los primeros síntomas fue la diarrea, que por eso adicional también le prescribieron fármacos para proteger la flora intestinal, y que su hijo de 10 años y su mamá, una adulta mayor, experimentaron síntomas leves.

Con la variante delta, médicos señalan que pacientes que se recuperan en sus casas destinan por semana al menos $ 5.000 en el suministro de oxígeno, el cuidado de dos enfermeros (para cubrir las 24 horas del día) y las medicinas en general.

El médico Paz, que asegura que de diciembre pasado a la fecha solo a cuatro pacientes les ha dispuesto la aplicación de oxígeno, comenta que en 2020, en los meses críticos de la pandemia, una semana de hospitalización representaba un egreso de $ 25.000 en una clínica privada.

Guayaquil está en la fase 3 de alerta epidemiológica. Registra un promedio de 10 decesos al día por el virus, según autoridades locales. De ahí que una medida reciente es la exigencia del carné de vacunación en la transportación pública. El control es aleatorio. (I)